El profesor Dean Ho, director del Instituto de Medicina Digital de la Universidad Nacional de Singapur (NUS), decidió convertirse en el único sujeto de su propio estudio de longevidad, denominado DELTA, con el objetivo de observar cómo cambia la salud de una persona en movimiento y no solo en mediciones aisladas.
RÉGIMEN EXIGENTE
Durante nueve meses, Ho siguió un protocolo estricto:
- Ayunos de hasta 20 horas al día y periodos de 48 horas sin alimento.
- Rutina de sueño fija, acostándose a las 21:15 y levantándose a las 6:00.
- 90 minutos diarios de ejercicio de fuerza y cardiovascular.
- Dieta mediterránea con verduras de hoja verde, aceite de oliva, semillas y proteínas magras, además de batidos de arándanos, brócoli y jengibre.

TECNOLOGÍA Y SEGUIMIENTO
El profesor utilizó dispositivos inteligentes como Whoop, Garmin y Apple Watch para monitorear su actividad y un copiloto de inteligencia artificial que analizaba respuestas moleculares y fisiológicas al estrés. Esto permitió estimar su edad biológica, que resultó ser casi 15 años menor que su edad cronológica.
RESULTADOS Y REFLEXIONES
Aunque el dato de rejuvenecimiento es llamativo, especialistas advierten que se trata de un estudio con un único participante y que no debe interpretarse como una receta universal. Sin embargo, el experimento abre la discusión sobre cómo factores como el descanso, la alimentación y el ejercicio pueden influir en la resiliencia biológica.
El caso de Dean Ho se suma a los esfuerzos por comprender mejor el envejecimiento y explorar estrategias para mejorar la calidad de vida. Más allá de la cifra, su experiencia busca demostrar que la salud debe observarse como un proceso dinámico y continuo.
