Trump quería proteger a Infantino: en lugar de eso, puede haber entregado a sus críticos el arma perfecta

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intentó defender públicamente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en medio de cuestionamientos sobre su gestión. Sin embargo, su intervención terminó generando más críticas hacia el dirigente deportivo.

LA POLÉMICA LLAMADA

Durante una recepción en la Trump Tower, el mandatario reveló que había llamado directamente a Infantino para quejarse de una decisión arbitral en el Mundial. Posteriormente, la FIFA revocó la sanción contra el delantero estadounidense Folarin Balogun, lo que desató acusaciones de injerencia política en decisiones deportivas.

REACCIÓN INTERNACIONAL

La UEFA calificó la medida como una “línea roja cruzada” y expresó su incredulidad ante una decisión considerada inédita e injustificable. El expresidente de la FIFA, Sepp Blatter, fue aún más contundente al señalar que las tarjetas rojas no se revocan por llamadas políticas, sino mediante reglas y organismos independientes. Trump publicó en Truth Social un mensaje defendiendo a Infantino, asegurando que la FIFA cometería un error si lo sustituía. Para los críticos, este respaldo confirmó la falta de neutralidad política que se le reprocha al dirigente.

RETIRO DE APOYOS

Federaciones como las de Gales, Serbia y Suecia retiraron su apoyo a la reelección de Infantino en 2027, citando fallos en gobernanza y transparencia. El detonante fue su plan de vender una participación del 20% en una nueva entidad de la FIFA, lo que generó rechazo de confederaciones como la UEFA, Concacaf y AFC.

La controversia ha debilitado la posición del presidente de la FIFA, quien enfrenta crecientes críticas por su relación con Trump y por propuestas consideradas poco transparentes. El desenlace dependerá del voto de las 211 asociaciones miembro en el próximo Congreso de la FIFA.