Durante la inauguración del Tercer Congreso Nacional de Unidades de Inteligencia Antilavado de Dinero, el gobernador Alejandro Armenta reafirmó que la lucha contra la corrupción requiere acciones firmes, coordinadas y sostenidas. El evento, celebrado en la ciudad de Puebla, reunió a representantes de fiscalías, tribunales, instituciones financieras, fuerzas armadas y universidades de todo el país, consolidando un frente nacional contra el flujo de recursos ilícitos.
Armenta subrayó que su gobierno mantiene una política de combate a la corrupción basada en resultados y prevención, no en discursos. “La corrupción se erradica con método, tecnología y participación ciudadana”, afirmó, destacando el papel de las instituciones estatales en la construcción de un sistema de inteligencia sólido, ético y transparente.

VISIÓN HUMANISTA Y BLINDAJE INSTITUCIONAL
El mandatario poblano enmarcó su estrategia dentro de la visión humanista de la presidenta Claudia Sheinbaum, orientada a erradicar la corrupción mediante prevención, inteligencia y transparencia. En este sentido, el congreso se convierte en ritual institucional: un espacio para intercambiar experiencias, consolidar redes de vigilancia financiera y desactivar las estructuras económicas del crimen organizado.

Armenta insistió en que el manejo sano de los recursos públicos es condición indispensable para preservar el tejido social. “La ética no es discurso, es estructura”, señaló, al reconocer el trabajo de las autoridades locales que han impulsado mecanismos de control y análisis financiero.
LA ÉTICA COMO TECNOLOGÍAS DEL ESTADO
La Fiscal General del Estado, Idamis Pastor Betancourt, advirtió que el lavado de dinero no solo daña las finanzas, sino que descompone los valores públicos y debilita al Estado desde dentro. Destacó que la inteligencia financiera, el análisis de datos y el uso de tecnología emergente permiten fortalecer las investigaciones y garantizar sentencias sólidas contra la impunidad.
Pastor Betancourt recalcó que la ética y la capacitación constante del personal son pilares indispensables para blindar la legalidad en Puebla. Su intervención convirtió la ética en tecnología: no como valor abstracto, sino como sistema operativo del Estado.

INTELIGENCIA EXTENDIDA: DEL GOBIERNO A LA CIUDADANÍA
Neri Toshiro León Sauza, presidente de la Unidad Nacional Antilavado, reconoció el liderazgo de Puebla en la organización del congreso y subrayó que la cooperación entre los sectores público, privado, académico y judicial es fundamental para prevenir la corrupción. Afirmó que la inteligencia institucional no debe limitarse al ámbito gubernamental, sino extenderse a toda la sociedad, donde cada ciudadano asuma su papel en la vigilancia y la transparencia. Este planteamiento convierte la inteligencia en ritual colectivo: una práctica que no se limita a las élites, sino que se democratiza como ética compartida.
UN ESTADO QUE SE CONSTRUYE DESDE LA CONFIANZA
Los asistentes coincidieron en que la prevención y la inteligencia institucional son la vía más efectiva para erradicar la corrupción, evitar el lavado de dinero y consolidar un Estado justo, transparente y en paz. En Puebla, el blindaje institucional se articula como narrativa: una apuesta por la confianza como base del desarrollo nacional.
