NY prohíbe los carruajes de caballos en Central Park tras 150 años de tradición

Nueva York se prepara para despedirse de uno de sus atractivos turísticos más emblemáticos. El Ayuntamiento aprobó una legislación que prohibirá los carruajes tirados por caballos en Central Park y las calles de la ciudad a partir del 1 de junio de 2028, con lo que llegará a su fin una tradición que durante más de 150 años formó parte de la imagen de Manhattan.

La medida fue respaldada por 40 concejales, mientras que siete votaron en contra. La decisión busca atender las preocupaciones relacionadas con el bienestar de los animales y la seguridad de los visitantes, luego de diversos incidentes registrados en los últimos años.

¿Por qué quitarán los carruajes?

Uno de los acontecimientos que impulsó la iniciativa fue la muerte de Romanch Mahajan, un turista de 18 años que perdió la vida en junio tras ser arrojado de un carruaje que se descontroló. El accidente reavivó las críticas de organizaciones defensoras de los animales y aumentó la presión para terminar con esta actividad turística.

La legislación, respaldada por el alcalde Zohran Mamdani y la presidenta del Concejo Municipal, Julie Menin, también contempla medidas para atender a los trabajadores afectados por la prohibición.

La administración municipal deberá elaborar un programa de apoyo laboral que incluya orientación, capacitación y alternativas para los conductores, quienes enfrentan incertidumbre sobre su futuro económico.

El sindicato que representa a los propietarios y trabajadores de los carruajes manifestó su rechazo a la decisión y anunció que buscará impugnarla legalmente. Sus integrantes consideran que la prohibición pone en riesgo sus empleos y afecta una actividad histórica de la ciudad.

Mientras tanto, organizaciones animalistas celebraron la aprobación de la medida, aunque todavía existen interrogantes sobre el destino de los caballos y los recursos necesarios para garantizar su bienestar.

Con esta decisión, Nueva York comenzará una transición que transformará la experiencia turística de Central Park y marcará el cierre de una tradición reconocida internacionalmente.