Al margen de la 81.ª Asamblea General de la ONU, Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, firmó esta mañana con Mette Frederiksen, primera ministra de Dinamarca, el acuerdo que contemplaba cederle a la Casa Blanca la seguridad de Groenlandia.
Así lo confirmaron este martes la Agence France-Presse (AFP) y la Associated Press (AP). Con ello, los mandatarios comenzarán una relación tripartita de seguridad entre Dinamarca, Estados Unidos y Groenlandia que involucrará a su vez el aseguramiento del Ártico y del Atlántico Norte.
¿Qué se viene para Groenlandia?
El acuerdo iniciará con la construcción de dos nuevas bases militares en el sur y este de la isla, mismas que Trump calificó de “muy importantes”, lo que permitirá reforzar la presencia militar en los alrededores.
Asimismo, el acuerdo permitirá a Estados Unidos ampliar su base espacial de Pituffik y le otorga la opción de añadir más zonas de defensa a lo largo del territorio groenlandés “según sea necesario”.
Como había declarado el presidente estadounidense el pasado 18 de septiembre, Washington asumirá “el control permanente sobre la seguridad y todas las demás necesidades en ese territorio”.
Frederiksen calificó de “hito” la firma del documento y declaró que “es bueno para Estados Unidos, Groenlandia, Dinamarca, la alianza de la OTAN y, por lo tanto, también es bueno para Europa”.
Es preciso recordar que también Donald Trump tendrá la protestad de decidir sobre la actividad militar extranjera, así como sus inversiones sensibles en el territorio, pues otras potencias requerirán “el permiso por escrito” de la Casa Blanca para establecerse cerca.
El final de la disputa territorial
Tales negociaciones terminan por fin con la disputa territorial que inició Trump en el pasado reciente, donde, tras reiteradas amenazas, el funcionario pretendía asumir el control de la isla o anexarla como parte de Estados Unidos.