Day of the Dead, la obra más incomprendida de George A. Romero

Estrenada en 1985, Day of the Dead (El día de los muertos), del cineasta George A. Romero, marcó el cierre de la trilogía que redefinió el cine de zombis. A diferencia del impacto social de La noche de los muertos vivientes (1968) y del espectáculo sangriento de El amanecer de los muertos (1978), esta tercera parte fue recibida con frialdad y desconcierto por el público, aunque con el paso del tiempo ha sido objeto de una profunda reevaluación.

La historia se sitúa en un futuro apocalíptico donde los zombis han tomado por completo la superficie del planeta. Un grupo de científicos y militares sobrevive en un búnker subterráneo, mientras intenta decidir si los no muertos deben ser exterminados o estudiados. Lejos de la acción desbordada de sus predecesoras, la cinta apuesta por un tono claustrofóbico y pesimista.

Más que una lucha contra los zombis, la película retrata el colapso de la convivencia humana, donde la violencia, el autoritarismo y la desesperación terminan por devorar a los propios sobrevivientes.

EL FILME QUE DIVIDE A LOS FANS DEL GÉNERO

Tras el éxito rotundo de El amanecer de los muertos, las expectativas eran altas. Sin embargo, Day of the Dead se alejó del entretenimiento visceral que los fanáticos esperaban. Su ritmo sombrío, su carga filosófica y su enfoque introspectivo provocaron el rechazo inmediato de gran parte del público.

Romero optó por una narrativa más oscura, menos comercial, lo que colocó a esta entrega como la más polémica de la trilogía.

Un proyecto recortado por la censura y el presupuesto

Originalmente, Day of the Dead estaba concebida como una superproducción. El primer guion planteaba un universo apocalíptico de mayores dimensiones. Sin embargo, la insistencia de Romero en estrenar la película sin clasificación de la MPAA obligó a reducir drásticamente el presupuesto.

El resultado fue una producción más pequeña en escala, pero mucho más íntima en su discurso: un encierro físico que reflejaba también un encierro moral.

El propio George A. Romero llegó a considerar Day of the Dead como su favorita dentro de la trilogía original, a pesar de que suele ser catalogada como la “menor” frente a sus dos antecesoras. Su compleja mezcla de ciencia, autoritarismo y desesperanza no logró cuajar del todo en su estreno, pero sí dejó una huella profunda en el subgénero.

UNA OBRA QUE CRECIÓ CON LOS AÑOS

Hoy, Day of the Dead es vista como una película adelantada a su tiempo. Su visión fatalista, su crítica al fracaso de la razón y su retrato de un mundo donde ya no queda esperanza han cobrado nuevo valor entre críticos y cinéfilos.

Aunque irregular y llena de imperfecciones, la cinta se ha consolidado como una obra original, arriesgada y poderosa. Con todo y sus defectos —quizá gracias a ellos—, Day of the Dead permanece como una de las piezas más inquietantes del legado de George A. Romero.