Durante la mañana del pasado 3 de noviembre, Bertho, un pastor belga malinois que se dedica a la detección de narcóticos, escapó de casa mientras se encontraba bajo resguardo de su cuidador.
El can pertenece a la unidad de binomio canino K9 de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) y de acuerdo con el testimonio de su entrenador, ‘Bertho’ abrió su propia jaula y escapó de su hogar “con rumbo desconocido”.
Posteriormente, según también compartió el portal La Silla Rota, el pastor belga “modificó su rigurosa rutina policial por una estampa puramente silvestre”, pues se le vio en múltiples ocasiones deambulando por las calles junto a una manada de otros perros locales.
🐕👀#OjoAlDato | ¡Ayuda a encontrar a Bertho! El agente canino K9 de dos años, especializado en la detección de narcóticos, está desaparecido en Mexicali, Baja California, desde el 3 de noviembre, luego de escapar de la casa de su cuidador.
👮Autoridades mantienen un operativo de búsqueda y ofrecen una recompensa.
🟠Fue visto por última vez en las colonias Municipio Libre y Ampliación Nacionalista. Si tienes información sobre su paradero, repórtala.
— Ángulo7 Noticias (@angulosiete) November 6, 2026
Búsqueda de ‘Berto’ ha provocado confusión
De inmediato la corporación de seguridad desplegó un operativo de búsqueda para encontrar al canino. A los esfuerzos se sumaron personas a través de las redes sociales, quienes igualmente compartieron reportes sobre la posible ubicación de ‘Bertho’.
Sin embargo, la ingente cantidad de información sobre su supuesto avistamiento ha generado confusión y diferentes versiones acerca de su paradero.
Por ejemplo, algunos reportes basados en datos de El Imparcial dieron fe de su último avistamiento en la colonia Municipio Libre. No obstante, la cadena KSDY Canal 50 señaló que el apoyo inicial de localización se concentró en la colonia Ampliación Nacionalista.
Por ello, el caso de ‘Bertho’ también ha provocado cierto nivel de interés en cómo reaccionan los perros adiestrados para la detección de estupefacientes, pues, a pesar de que están entrenados para “obedecer instrucciones, controlar sus impulsos o ignorar distractores externos”, todavía tienen un instinto muy marcado que “a veces gana terreno”, como en este caso, según informó La Silla Rota.