Telefónica estaría en conversaciones exclusivas con Beyond ONE, empresa con sede en Dubái que posee Virgin Mobile México, para vender su filial mexicana Movistar.
La operación forma parte de la estrategia del nuevo presidente ejecutivo, Marc Murtra, de concentrar los esfuerzos de la compañía en sus mercados principales —Brasil, Reino Unido, Alemania y España— y abandonar países hispanohablantes con baja rentabilidad.
Según el análisis del banco Kepler Cheuvreux, el valor del negocio rondaría los 520 millones de euros (aproximadamente 609 millones de dólares). Telefónica ya concretó la venta de sus filiales en Argentina, Uruguay, y está en proceso de negociar operaciones en Chile y Ecuador.
Según @Reuters, @MovistarMX podría ser adquirida por Beyond one, empresa dueña de @virginmobilemx, que desde su llegada a México ha usado la red de Movistar para ofrecer servicio a sus usuarios. Todavía no hay nada cerrado, pero Telefonica sí quiere vender Movistar México. pic.twitter.com/7mkxERJ3VP
— Javier Matuk (@jmatuk) July 26, 2025
Movistar México perdió cerca de 900,000 líneas móviles entre 2023 y 2024, equivalente a una caída del 3.9 % (de 22.6 millones a 21.63 millones de usuarios), lo que contribuye al desinterés por parte de compradores potenciales. A pesar de ser el tercer operador móvil con mayor base de usuarios en México, la mayoría de sus clientes genera bajo consumo de datos y minutos, lo que reduce significativamente el ingreso promedio por usuario (ARPU), estimado en solo unos 73 pesos al mes frente a los ~180 pesos de Telcel o ~146 pesos de AT&T.
La operación ha sido encargada a JP Morgan y al despacho White & Case, y se busca concretar a la brevedad, posiblemente antes de la junta de accionistas en primavera de 2025.. No obstante, el futuro de la transacción aún no está garantizado: las negociaciones están en etapa inicial y el proyecto de una nueva Comisión Antimonopolio en México podría dificultar su aprobación.
Si la venta se concreta, los usuarios podrían enfrentar cambios en tarifas, planes y servicios contratados, o incluso una migración a otra marca, dependiendo del enfoque del nuevo propietario.