Un incidente en una estación del Metro de la Ciudad de México generó indignación y debate público luego de que se denunciara una presunta agresión contra una mujer adulta mayor, quien intentaba ingresar al sistema de transporte acompañada de su perro.
El hecho se registró en la estación Salto del Agua de la Línea 1, donde elementos de seguridad intervinieron al señalar que el animal no cumplía con los requisitos para acceder a las instalaciones.
¿Qué ocurrió?
De acuerdo con los primeros señalamientos difundidos en redes sociales, la mujer habría sido empujada o golpeada durante una discusión con personal del Metro, lo que provocó que terminara en el suelo junto con su mascota. Más adelante, comenzó a circular un video en el que se observa a la adulta mayor recostada mientras otras personas intentan auxiliarla, al tiempo que se escuchan reclamos por una supuesta agresión y la negativa de los oficiales de haberla golpeado.
Usuaria acusa a un trabajador del Metro Ciudad de México @MetroCDMX de pegarle a una señora de la 3ra edad y con su perrito
Los policías ♂️ de la @SSC_CDMX en vez de detener al presunto agresor, prefirieron intimidar y amedrentar al usuario del #MetroCDMX… pic.twitter.com/waJ7ATZvAr
— Fan MetroViral (@MetroViralMx) January 15, 2026
Ante la polémica, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la CDMX emitió una tarjeta informativa en la que ofreció su versión de los hechos. Según el comunicado, dos mujeres intentaron ingresar a los andenes con un perro que no contaba con la documentación que lo acreditara como canino de asistencia. Por esta razón, elementos de la Policía Bancaria e Industrial (PBI) les solicitaron los documentos correspondientes, lo que derivó en una confrontación verbal.
La SSC señaló que durante la discusión, una de las mujeres presentó una presunta crisis convulsiva, por lo que fue atendida por personal de Protección Civil, quienes confirmaron que se encontraba consciente, orientada y con signos vitales estables. Posteriormente, las usuarias fueron acompañadas por oficiales y se les permitió continuar su trayecto hasta la estación Pino Suárez junto con el perro.

Hasta el momento, no existe una denuncia formal ni una confirmación oficial de la agresión señalada. No obstante, el caso reavivó el debate sobre el trato a personas adultas mayores y las reglas para el ingreso de animales de apoyo emocional al transporte público capitalino.
