El pasado 31 de enero de 2024 se informó el sorprendente caso de un hombre de 70 años con cáncer, en cuyo cuerpo los médicos hallaron gusanos vivos durante una colonoscopia.
El hallazgo ocurrió cuando el paciente se sometió al examen, parte de una revisión médica, y, para sorpresa de los especialistas, en su colon aparecieron cinco gusanos en movimiento dentro de sus intestinos.
¿Qué ocurrió?
El origen del problema, según los médicos, fue el consumo de mariscos crudos o poco cocidos. Las larvas parasitarias, al ser ingeridas, evolucionaron hasta convertirse en gusanos adultos dentro del sistema digestivo del paciente. Los parásitos encontrados fueron identificados como pertenecientes a la especie Clonorchiasis, causada por Clonorchis sinensis, un tipo de duela hepática. Estos gusanos suelen ubicarse en los conductos biliares del hígado, la vesícula o los conductos del sistema digestivo.
Las infecciones por este parásito a menudo son asintomáticas, pero cuando hay una carga parasitaria significativa, pueden manifestarse con molestias digestivas, dolor abdominal en la zona superior derecha, indigestión, inflamación de vías biliares, ictericia, diarrea o fatiga. Además, si no se tratan, pueden derivar en complicaciones más serias como obstrucción de los conductos biliares, cálculos en la vesícula, pancreatitis, abscesos hepáticos, e incluso contribuir al desarrollo de cáncer en los conductos biliares en casos crónicos.
Una vez detectados los gusanos, los médicos procedieron a extraerlos durante la intervención y prescribieron un tratamiento antiparasitario con praziquantel. Simultáneamente, continuaron con el tratamiento oncológico correspondiente por el cáncer detectado.