Este lunes, el narcotraficante Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue sepultado en un cementerio de Zapopan, en el área metropolitana de Guadalajara, México, en un funeral que combinó elementos ceremoniales con un intenso despliegue de seguridad militar y policial.
Los restos del capo, considerado uno de los criminales más buscados y al frente de uno de los cárteles más poderosos del país y Estados Unidos, fueron trasladados en un ataúd de color dorado hasta el panteón Recinto de La Paz, donde se realizó la inhumación. La escena estuvo acompañada por música regional mexicana interpretada por una banda, decenas de coronas florales y la presencia de decenas de personas que acompañaron el cortejo fúnebre.
En mexico hicieron el funeral del señor mencho
El líder del cartel de jalisco
Y lo velaron con un ataúd de roble bañado en oro
Nadie investiga a toda esa gente ? pic.twitter.com/YIMOIOz5PK— ElBuni (@therealbuni) March 2, 2026
Desde el inicio del velorio en una funeraria de la colonia San Andrés en Guadalajara, el lugar estuvo resguardado por efectivos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y policías estatales y municipales bajo un blindaje militar para prevenir disturbios o ataques relacionados con la organización criminal, especialmente tras la violencia desatada tras la muerte del capo.
La muerte de El Mencho ocurrió el 22 de febrero de 2026 durante un operativo del Ejército en Tapalpa, Jalisco, donde resultó gravemente herido y falleció mientras era trasladado a un hospital. Su desaparición provocó una ola de violencia: bloqueos, quema de vehículos y enfrentamientos en numerosos estados de México.
Para los NARCO-TERRORISTAS como «El Mencho», un funeral de ‘celebridad’ con féretro dorado, escoltado por el Estado e inundado de arreglos florales.
Para los mexicanos que mató, una fosa común y el dolor eterno de sus familias.
El pacto con @Claudiashein y MORENA es una mierda. pic.twitter.com/ZuT7FdEKTI
— Alfredo Acosta ☭⃠ (@Alfie_Acosta) March 3, 2026
El funeral no estuvo exento de controversia y tensión. Aunque autoridades no confirmaron de manera oficial la identidad de los restos durante el sepelio, la ceremonia fue vista por muchos como un símbolo de poder residual del cártel, en un contexto de preocupación por la seguridad de la región y el impacto en eventos próximos como la Copa Mundial de Fútbol que se celebrará en México.