Un turista resultó gravemente herido luego de ser embestido y lanzado por los aires por un bisonte mientras intentaba fotografiar al animal en el Parque Nacional de Yellowstone, en Estados Unidos. El incidente, ocurrido en el campamento Bridge Bay, fue captado en video por un fotógrafo que se encontraba en el lugar y las imágenes rápidamente comenzaron a circular en redes sociales.
De acuerdo con los reportes, el hombre caminaba junto a su nieto cuando ambos observaron al bisonte y comenzaron a tomarle fotografías desde una distancia superior a los 100 metros. Sin embargo, el animal, que ya mostraba un comportamiento inquieto, comenzó a correr por el campamento y a embestir todo lo que encontraba a su paso.
El fotógrafo Mike MacLeod relató que el bisonte lucía especialmente alterado y que, tras perseguir a varias personas, terminó alcanzando al turista. El animal lo golpeó con uno de sus cuernos y lo lanzó a más de dos metros de altura antes de que varios testigos lograran ahuyentarlo.
En EEUU, unos turistas molestaron a un bisonte en época de celo en el parque natural de Yellowstone, desobedeciendo las órdenes de los guardas de no acercarse mucho al animal y no bajar del coche.
El búfalo pilló al turista y lo hizo volar, dejen a los animales en paz y libres. pic.twitter.com/mlIPiXkBsQ
— Daniel Mayakovski (@DaniMayakovski) July 12, 2026
El hombre sufrió lesiones de consideración y fue atendido por los servicios de emergencia. Hasta el momento no se ha informado oficialmente sobre su estado de salud, aunque medios locales señalaron que permanece gravemente herido.
Un inesperado ataque
Especialistas señalaron que el ataque pudo estar relacionado con la temporada de celo de los bisontes, que se desarrolla entre junio y septiembre. Durante este periodo, los machos suelen mostrar una conducta mucho más territorial y agresiva.
Las autoridades del Parque Nacional de Yellowstone recuerdan a los visitantes que los bisontes son animales salvajes e impredecibles, por lo que recomiendan mantener una distancia mínima de 25 yardas (unos 23 metros) y alejarse de inmediato si alguno de estos ejemplares se aproxima. Aunque el turista aparentemente respetaba una distancia considerable, el comportamiento del animal cambió de forma repentina, lo que derivó en este violento ataque que volvió a poner sobre la mesa los riesgos de acercarse a la fauna silvestre.