Un tribunal de Moscú ha condenado a Arseniy Konovalov, un exdiplomático ruso, a 12 años de prisión en una colonia penal de máxima seguridad tras ser hallado culpable de traición por vender secretos de Estado a la inteligencia estadounidense.
La sentencia, dictada recientemente en la capital rusa, responde a cargos de haber transferido información clasificada mientras estaba destinado en Estados Unidos durante una misión de larga duración. El Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB), heredero del antiguo KGB, anunció que Konovalov realizó estas acciones a cambio de dinero, aunque no especificó el tipo de datos que entregó ni con cuál agencia estadounidense habría colaborado.
Captan momento de la detención
La detención de Konovalov quedó registrada en video y difundida por agencias de noticias rusas. Las imágenes lo muestran siendo emboscado y arrestado por agentes del FSB mientras viajaba en una furgoneta en marzo de 2024, tras sospechas de traición. La grabación se ha convertido en símbolo de este caso de espionaje, que Rusia ha calificado como una grave violación de la seguridad nacional.
Además de la pena de prisión, el tribunal multó al exdiplomático con el equivalente a unos 1 200 dólares. El FSB lideró la investigación, que culminó en el procesamiento del funcionario por alta traición bajo las leyes rusas. La agencia de inteligencia no ha divulgado detalles sobre qué información específica fue filtrada ni el impacto que esto podría haber tenido en las operaciones o la seguridad del país.
Former Russian MFA employee Arseniy Konovalov sentenced to 12 years in prison for treason after passing classified information to US intelligence — FSB
He was detained last March after he returned from a «business» trip to the US pic.twitter.com/VXOGzRxrJc
— Lord Bebo (@MyLordBebo) December 26, 2025
Según medios rusos, Konovalov se desempeñó como segundo secretario en el Consulado General de Rusia en Houston, y habría trabajado en Estados Unidos entre 2014 y 2017, lo que habría facilitado su acceso a información sensible. Hasta ahora, las agencias de inteligencia estadounidenses no han emitido comentarios oficiales sobre el caso.