Un caso de bullying encendió la alarma sobre la violencia escolar en Oaxaca, luego de que se observara a varios estudiantes agrediendo físicamente a uno de sus compañeros dentro de las instalaciones del CBTis número 25, ubicado en el municipio de Salina Cruz.
A través de un video, se muestra cómo el joven, quien presenta enanismo, es rodeado por otros alumnos que lo empujan y le propinan patadas, mientras algunos más observan sin intervenir.
Una situación que causó indignación
El material audiovisual, que rápidamente se volvió viral, provocó una oleada de indignación entre usuarios de redes sociales, quienes calificaron los hechos como un caso grave de bullying y discriminación. En los comentarios se exige justicia para la víctima y sanciones ejemplares para los responsables, además de acciones concretas para erradicar la violencia en los planteles educativos.
Tras la polémica generada, autoridades educativas informaron que ya se inició una investigación interna para esclarecer lo ocurrido. Directivos del CBTis señalaron que se revisarán las circunstancias en las que sucedió la agresión, así como la conducta de los estudiantes involucrados, con el objetivo de aplicar las medidas correspondientes conforme a los reglamentos escolares.
¡INACEPTABLE! Circula un video que indigna: un alumno de secundaria en Salina Cruz, Oaxaca, agrede brutalmente a un compañero de talla baja mientras los demás se ríen y graban
La violencia no es un juego y la indiferencia de los testigos es igual de grave pic.twitter.com/BSmY3WJHKk
— adn Noticias (@adnnoticiasmx) January 9, 2026
De manera paralela, se dio a conocer que instancias estatales también están al tanto del caso, ya que la agresión podría constituir un delito al tratarse de violencia física contra un estudiante con una condición de discapacidad. Las autoridades buscan determinar si existen antecedentes de acoso y garantizar la protección de los derechos del alumno afectado.
Organismos dedicados a la defensa de los derechos de niñas, niños y adolescentes condenaron los hechos y subrayaron la urgencia de reforzar programas de prevención del acoso escolar, así como de fomentar una cultura de respeto e inclusión en las escuelas. El caso ha reavivado el debate sobre la responsabilidad de las instituciones educativas para detectar y atender oportunamente situaciones de violencia, a fin de evitar que este tipo de agresiones se repitan.