Luego de que fuera brutalmente golpeado, Misael Galván, un joven frutero de 22 años, acudió al Congreso del Estado de Puebla para exigir justicia y que su caso no quede impune. Solicita que la agresión sea tipificada como intento de homicidio y no solo como ‘lesiones’.
Desde hace más de ocho años, Misael trabaja en un puesto de frutas que heredó de su madre en Tehuacán, quien obtuvo el permiso correspondiente para instalarse en ese lugar. Debido a la enfermedad de su padre, quien padece diabetes y ha perdido la vista, Misael dejó la secundaria para apoyar económicamente a su familia.
🗣️ #ATiempo
Misael Galván, vendedor ambulante agredido en #Tehuacán, acudió al Congreso del Estado para pedir a diputadas y diputados que su caso no quede impune. Señaló que desde hace 4 años ha sido hostigado por la misma familia que lo golpeó. pic.twitter.com/1UZllRiE1B
— A Tiempo Noticias (@atiemponot) May 23, 2025
El conflicto con los agresores se remonta a más de cuatro años, cuando comenzaron las disputas con la dueña de un negocio cercano. Aunque Misael intentó denunciar la situación ante las autoridades de tránsito, estas confirmaron que su puesto no obstruía la vía pública. Sin embargo, la violencia escaló recientemente, resultando en la agresión física que sufrió.
La comunidad de Tehuacán ha mostrado su apoyo a Misael, exigiendo a las autoridades que actúen con firmeza y garanticen la seguridad de los vendedores ambulantes. Este caso pone en evidencia la necesidad de proteger los derechos de los trabajadores informales y de asegurar que la justicia se aplique de manera equitativa para todos.
🔴 Tehuacán exige justicia por Misael
Misael, joven vendedor de piñas, fue brutalmente atacado por Julio “N” y su hijo Gerson “N”, quienes lo golpearon y lo dejaron inconsciente solo por vender fruta frente a su negocio.El video se hizo viral y la comunidad respondió con furia:… pic.twitter.com/SOrsrrlrEB
— Punto 4T (@Punto4T) May 22, 2025
Misael espera que su denuncia ante el Congreso estatal motive a las autoridades a actuar con celeridad y que los responsables de la agresión enfrenten las consecuencias legales correspondientes.