Vaticano investiga presuntas irregularidades financieras en la Basílica de Guadalupe

La Basílica de Guadalupe atraviesa una de las mayores crisis internas de las últimas décadas. El Vaticano ordenó una auditoría sobre el manejo de los recursos económicos del santuario, luego de que sacerdotes del Cabildo Guadalupano denunciaran presuntas irregularidades financieras y administrativas durante la gestión del ahora exrector, Efraín Hernández Díaz.

Las acusaciones incluyen presunta mala administración del patrimonio, posible riesgo para la personalidad jurídica del recinto y la extracción de documentos confidenciales, como estados de cuenta y contratos. La revisión financiera quedó a cargo de la firma Deloitte, mientras que la Arquidiócesis de México inició una investigación canónica.

UN CONFLICTO QUE ESCALÓ HASTA ROMA

De acuerdo con las denuncias, el conflicto comenzó en 2025, cuando Hernández Díaz dejó de asistir a las reuniones del Cabildo. Los canónigos presentaron diversos escritos al cardenal Carlos Aguiar Retes y, posteriormente, enviaron un expediente a la Santa Sede al considerar insuficientes las respuestas obtenidas en México.

Tras varios meses de tensión, el cardenal Aguiar anunció la renuncia definitiva del rector y nombró en su lugar al sacerdote Daniel Villalobos Ortiz. Además, informó una reestructuración administrativa para separar las funciones pastorales de la administración del santuario.

Aunque la auditoría ya fue realizada, sus resultados no se han hecho públicos. Analistas consultados por Excélsior consideran que la Arquidiócesis y la Conferencia del Episcopado Mexicano deben transparentar sus conclusiones para esclarecer si existieron o no irregularidades en el manejo de los recursos de uno de los templos católicos más visitados del mundo.

Un antecedente histórico

El caso ha sido comparado con la crisis de 1996, cuando el entonces abad Guillermo Schulenburg dejó el cargo tras la polémica generada por sus declaraciones sobre Juan Diego. Aquella controversia derivó en una profunda reorganización del gobierno de la Basílica, antecedente del nuevo episodio que hoy vuelve a colocar al santuario bajo el escrutinio del Vaticano.