A casi quince días de la tragedia en el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, que ha dejado ya 30 personas fallecidas, un nuevo análisis de la UNAM cambia radicalmente la versión oficial sobre lo ocurrido.
Contrario a lo que se creía, que la pipa de gas explotó, la investigación del profesor de la Facultad de Química de la UNAM, Carlos Antonio Rius Alonso, concluye que el tanque metálico nunca estalló. La causa real fue la formación de una nube de gas LP que se dispersó por la vía, altamente inflamable, y que al contacto con una fuente de ignición provocó un flamazo y no una explosión convencional.
Hoy, en #GacetaUNAM ➡️ https://t.co/9dj38dl9zM
– Estamos de luto…
– Mensaje del Rector a la comunidad universitaria.
— Gaceta UNAM (@Gaceta_UNAM) September 25, 2025
El combustible, al liberarse en estado líquido y mezclarse con el aire, generó esa densa nube visible, captada en videos, la cual se extendió con el viento. Esa masa gaseosa permaneció peligrosa hasta unos 800 metros del lugar del escape, aunque el área de máxima riesgo se situaba alrededor de 120 metros del vehículo. Al inflamarse, generó llamas de hasta 30 metros de altura, arrasando con todo a su paso. Lo que muchos vieron o sintieron como una explosión fue, en realidad, la combustión del gas en esa nube dispersa, sin onda expansiva típica de un estallido de tanque.
En las horas recientes, autoridades de la CDMX confirmaron el fallecimiento de una joven de 21 años llamada Geovana, quien estaba hospitalizada a consecuencia del siniestro. Con su deceso, la cifra oficial de víctimas mortales asciende a 30 personas.
29 segundos exactamente es el tiempo que paso desde la fuga del gas de la pipa hasta el momento en que comienza el incendio desde la orilla de la nube, fue muy poco tiempo para alejarse del centro de la nube de gas!!! Terrible accidente!!! ☠️ pic.twitter.com/mUMIUz2lyo
— Eduardo N Ganiza Lessumo (@LaloNGanizaSumo) September 11, 2025
Este nuevo enfoque de los hechos puede tener implicaciones importantes en las investigaciones legales y en la rendición de cuentas: apunta hacia fallas en el manejo o la contención del gas, en lugar de una explosión del tanque mismo. Además, subraya la peligrosidad silenciosa de las nubes de gas LP, cuya propagación puede ser más devastadora que un estallido puntual cuando encuentra una fuente de chispa.