Un incidente ocurrido en el Metrobús de la Ciudad de México se volvió viral recientemente después de que un pasajero pagara dos pasajes: uno para él y otro, curiosamente, para colocar su mochila en un asiento vacío.
Aunque inicialmente el vehículo tenía poca afluencia y la situación parecía inofensiva, el conflicto escaló cuando el transporte se llenó y otros usuarios buscaron sentarse en el espacio ocupado por el objeto.
Alguien sugirió al pasajero que, si deseaba mayor comodidad, podría optar por un servicio privado. Sin embargo, el hombre defendió su postura, explicando que había informado al conductor sobre su intención de reservar un asiento para su mochila y argumentó que, al haber pagado dos boletos, tenía derecho tanto a un asiento como a otro para su pertenencia.
Aquí, el momento:
Las autoridades del Metrobús intervinieron para aclarar que el sistema no permite “rentar” asientos para objetos. El boleto es un derecho de uso individual, exclusivo para personas, y no es transferible a mochilas u otras pertenencias.
El momento más tenso sucedió cuando una pasajera se sentó en el asiento ocupado por la mochila. En respuesta, el joven sugirió acudir al juez cívico entre las risas y el asombro de los demás usuarios.
El video del incidente fue compartido por el periodista Raúl Gutiérrez en redes sociales, donde alcanzó más de 134 mil reproducciones, recibió más de mil “me gusta” y acumuló cientos de comentarios.
El debate no pasó desapercibido. En redes se cuestionó si realmente quien paga tiene derecho a reservar un asiento incluso para un objeto: “Si pagas tus dos asientos, ¿Cuál es el problema?”, mientras otros recordaron que el boleto está destinado exclusivamente para personas.