Trump prohíbe a Harvard inscribir estudiantes extranjeros

El Departamento de Seguridad Nacional acusa a la universidad de fomentar violencia y colaborar con el Partido Comunista Chino.

La administración de Donald Trump ha revocado la autorización de la Universidad de Harvard para inscribir a estudiantes internacionales, intensificando así su enfrentamiento con la prestigiosa institución. Según un comunicado del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Harvard habría creado un ambiente inseguro en su campus, permitiendo ataques contra estudiantes judíos y colaborando con actores vinculados al Partido Comunista Chino.

Como consecuencia directa, Harvard ya no puede patrocinar visas estudiantiles a través del Programa de Estudiantes y Visitantes de Intercambio (SEVP). Esto afecta a más de 6,800 estudiantes internacionales actualmente inscritos, quienes deberán trasladarse a otras universidades o abandonar el país.

La consecuencia es que Harvard ya no puede inscribir a estudiantes extranjeros y los actuales deben transferirse o perder su estatus legal, indicó el DHS.

GOBIERNO DE TRUMP Y LAS ACUSACIONES

El gobierno acusa a Harvard de:

  • Permitir agresiones contra estudiantes judíos en su campus.
  • No cumplir con los requisitos de reporte de actividades estudiantiles.
  • Haber entrenado a miembros del Cuerpo de Producción y Construcción de Xinjiang, un grupo paramilitar chino, tan recientemente como en 2024.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, exigió a Harvard que entregue en un plazo de 72 horas una lista completa de estudiantes internacionales, incluyendo grabaciones de protestas o actividades consideradas peligrosas.

Esta administración está responsabilizando a Harvard por fomentar la violencia, el antisemitismo y coordinarse con el Partido Comunista Chino, declaró Noem.

HARVARD RESPONDE

Harvard calificó la medida como ilegal y aseguró que ya trabaja para ofrecer orientación a sus estudiantes extranjeros. En un comunicado, la universidad afirmó:

Esta acción retaliatoria amenaza con causar un daño grave a la comunidad de Harvard y a nuestro país, y socava nuestra misión académica y de investigación.

Este nuevo castigo se suma a otras medidas recientes de la administración Trump contra Harvard, como:

  • El recorte de 2,600 millones de dólares en subvenciones federales.
  • Intentos de retirar su estatus de exención fiscal.
  • Exigencias para eliminar políticas de diversidad, equidad e inclusión.
  • Presión para frenar las protestas propalestinas en el campus.

La universidad, considerada un símbolo de resistencia liberal, fue una de las primeras en oponerse públicamente a estas iniciativas de la Casa Blanca.