El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión de los ataques previstos contra Irán, en un giro que sorprendió a la comunidad internacional. La decisión llega tras avances en las conversaciones de paz y la aprobación de acuerdos finales que, según el mandatario, serán firmados en breve.
Horas antes, Trump había advertido sobre tomar el “control total” de la isla de Jarg, un enclave petrolero estratégico de Irán, comparando la situación con lo ocurrido en Venezuela. Estas declaraciones elevaron la tensión en la región y generaron alarma en los mercados energéticos.
RESPUESTA DE TEHERÁN
El gobierno iraní denunció que los recientes bombardeos estadounidenses anulaban el alto el fuego y responsabilizó a Washington de las consecuencias. Teherán insiste en que cualquier acuerdo debe incluir el levantamiento de sanciones y garantías de seguridad frente a ataques externos. A pesar de la suspensión anunciada, ambos países intercambiaron ataques por segundo día consecutivo. Las fuerzas estadounidenses bombardearon sistemas de defensa antiaérea y de comunicación iraníes, lo que pone en riesgo el frágil proceso de paz.
IMPACTO INTERNACIONAL
La comunidad internacional observa con cautela. La ONU ha reiterado su llamado a la desescalada, mientras que los mercados energéticos reaccionan con volatilidad ante la incertidumbre en el estrecho de Ormuz, clave para el comercio global de petróleo. La decisión de Trump busca dar espacio a las negociaciones, pero la continuidad de los ataques refleja que la tregua sigue siendo frágil y vulnerable a nuevas rupturas.