El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este sábado que Irán dio marcha atrás en su postura frente a los países vecinos de Oriente Medio, aunque al mismo tiempo elevó la presión al advertir que su gobierno prepara una acción militar de gran magnitud contra la República Islámica. El mandatario sostuvo que Teherán habría optado por frenar sus agresiones en la región tras la ofensiva encabezada por Estados Unidos e Israel, una operación que, según su versión, debilitó de forma severa al régimen iraní.
A través de su plataforma Truth Social, Trump afirmó que Irán terminó por “rendirse” ante sus vecinos, luego de los golpes recibidos en los últimos días. En su mensaje, presentó este cambio como una consecuencia directa de la estrategia militar conjunta entre Washington y Tel Aviv.
Además, utilizó un tono especialmente agresivo para referirse al gobierno iraní, al que describió como un actor derrotado en el tablero regional.
Pese a señalar que Irán habría moderado su conducta, Trump advirtió que las fuerzas estadounidenses están listas para lanzar un ataque todavía más severo. Incluso dejó entrever que podrían ampliarse los objetivos militares y humanos considerados hasta ahora dentro del conflicto.
La amenaza marca una nueva escalada verbal del presidente estadounidense, en un contexto ya marcado por la violencia y la incertidumbre en Oriente Medio.
IRÁN PROMETE DETENER ATAQUES A PAÍSES VECINOS
Las declaraciones de Trump se produjeron después de que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, informara que el Consejo de Liderazgo decidió cesar las ofensivas contra naciones vecinas, salvo en caso de que Irán vuelva a ser atacado desde esos territorios.
En un mensaje difundido por la televisión estatal, Pezeshkian también ofreció disculpas a los países de la región por las acciones emprendidas recientemente, aunque advirtió que no deben actuar como aliados de intereses extranjeros contra Irán.
La tensión regional se ha intensificado desde la ofensiva del pasado sábado contra Irán, en la que murió el ayatolá Alí Jameneí, quien había permanecido en el poder desde 1989. Tras su fallecimiento, el país quedó bajo la conducción de un Consejo de Liderazgo, del que forma parte Pezeshkian.
Con este nuevo equilibrio interno en Teherán y el discurso desafiante de Trump, el conflicto entra en una etapa todavía más delicada, con riesgos de una escalada mayor en toda la región.