La película japonesa TAG , dirigida por Sion Sono y basada en la novela de Yûsuke Yamada, es una propuesta extrema y simbólica que mezcla terror, surrealismo y crítica social.
Desde su impactante secuencia inicial, la cinta deja claro que no pretende complacer al espectador, sino confrontarlo: un misterioso viento corta en dos un autobús repleto de estudiantes, dejando viva únicamente a Mitsuko, una joven que pronto descubre que la realidad a su alrededor es inestable y aterradora.

A medida que huye y atraviesa escenarios que parecen reiniciarse, Mitsuko encuentra a compañeras que reaparecen como si nada hubiera ocurrido. La confusión narrativa no es un accidente, sino un recurso para sumergir al público en una atmósfera de constante amenaza. Bajo esta capa de violencia gráfica e imágenes perturbadoras se esconde una lectura profunda sobre el papel de la mujer en la sociedad japonesa y, por extensión, en el mundo. La protagonista es forzada a enfrentar un sistema que controla, vigila y castiga su existencia, mientras se le exige cumplir roles predefinidos.
La obra destaca por su estilo visual agresivo, su montaje frenético y una dirección que utiliza el exceso como lenguaje. La fotografía de Maki Ito realza el caos, mientras que la banda sonora acompaña la sensación de pesadilla. El elenco femenino, liderado por Reina Triendl, sostiene la complejidad emocional del relato, mostrando vulnerabilidad y fortaleza en un entorno que insiste en tratarlas como objetos manipulables.

Aunque no es una película para todo público debido a su violencia explícita, TAG funciona como una metáfora poderosa sobre la opresión, la identidad y la resistencia. Es una experiencia incómoda pero significativa para quienes buscan cine que provoque reflexión.
Actualmente, TAG puede encontrarse disponible en Filmin, donde ha sido añadida de forma intermitente en distintos ciclos y retrospectivas de cine asiático.