Sobreviviente de ataque de tiburón en Australia: el depredador le guiñó un ojo durante su lucha

El surfista y bombero profesional Mel Ismail relató los momentos de terror que vivió tras ser atacado por un tiburón mientras practicaba surf en Glenfield Beach, cerca de Geraldton, en la costa oeste de Australia. El hombre sobrevivió al ataque ocurrido el pasado 14 de septiembre, aunque sufrió la amputación de su pierna derecha por debajo de la rodilla.

Durante una entrevista en la que habló públicamente por primera vez sobre lo sucedido, Ismail recordó un detalle que lo marcó profundamente en medio de la lucha por sobrevivir.

“Vi su ojo, un gran ojo negro, pero me lo estaba guiñando”, señaló el surfista, quien explicó que intentó defenderse introduciendo los dedos en el ojo del animal mientras este lo arrastraba bajo el agua.

DE UN GOLPE INESPERADO AL ATAQUE DEL DEPREDADOR

Según relató, momentos antes del ataque observó una manada de aproximadamente 20 delfines cerca de la zona donde se encontraba descansando sobre su tabla. En un principio pensó que había sido golpeado por uno de estos animales, pero segundos después sintió cómo algo lo sujetaba y lo arrastraba hacia el fondo del mar.

“Supe que era un tiburón”, recordó.

Tras el ataque, y mientras perdía una gran cantidad de sangre, Ismail logró aprovechar una ola que lo acercó a la playa. Sin embargo, se encontraba cada vez más débil cuando fue visto por otro surfista, Shannan Dunn, quien acudió rápidamente en su ayuda y lo asistió para regresar a tierra firme.

EL RESCATE QUE LE SALVÓ LA VIDA

Una vez en la playa, personas que se encontraban en el lugar improvisaron un torniquete utilizando el leash de una tabla de surf para detener la hemorragia.

Posteriormente, varios jóvenes ayudaron a trasladarlo hasta un vehículo para encontrarse con los servicios de emergencia que ya se dirigían al lugar. Ismail aseguró que el apoyo y las palabras de aliento de quienes participaron en el rescate fueron fundamentales para mantenerlo consciente y con esperanza de sobrevivir.

Las autoridades australianas aún no han determinado qué especie fue la responsable del ataque. Especialistas explican que algunos tiburones, entre ellos el tiburón blanco y el mako, retraen sus ojos durante el ataque para protegerlos, un movimiento que pudo haber dado a Ismail la impresión de que el animal le estaba guiñando un ojo.

UNA HISTORIA DE SUPERVIVENCIA

A pesar de las graves heridas sufridas, Mel Ismail logró superar una situación que pudo haber sido fatal y hoy comparte su experiencia como una historia de supervivencia y fortaleza. Su relato ha llamado la atención internacional por los impactantes detalles de su enfrentamiento con uno de los depredadores marinos más temidos del mundo.