La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró este lunes que la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, y el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no están imputados en las investigaciones que mantiene abiertas la Fiscalía General de la República (FGR).
Durante su conferencia de prensa, la mandataria explicó que las citaciones emitidas por la Fiscalía forman parte de procedimientos ministeriales y no implican, hasta ahora, una acusación formal contra los mandatarios estatales.
“No hay imputación”, señaló Sheinbaum, al precisar que se trata de entrevistas relacionadas con las indagatorias en curso.
Maru Campos deberá comparecer por el caso de Chihuahua
En el caso de Maru Campos, la FGR la llamó a declarar en torno a la investigación abierta tras la muerte de dos agentes de la CIA en Chihuahua. De acuerdo con la información publicada, las autoridades indagan si los agentes participaban en un operativo conjunto con fuerzas mexicanas sin conocimiento del Gobierno federal.
El caso ha generado tensión política por las posibles implicaciones de cooperación entre autoridades locales y agencias extranjeras, así como por la falta de claridad sobre el operativo en el que habrían estado involucrados los agentes.
Rocha Moya, citado por señalamientos desde Estados Unidos
Rubén Rocha Moya y otros funcionarios de Sinaloa también fueron citados por la Fiscalía como parte de una investigación relacionada con señalamientos del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Según el reporte, las autoridades estadounidenses han acusado presuntos vínculos con el narcotráfico y solicitado detenciones con fines de extradición de las personas señaladas. Sin embargo, Sheinbaum subrayó que, en México, la etapa actual corresponde únicamente a comparecencias y entrevistas ministeriales.
INVESTIGACIONES SACUDEN EL ESCENARIO POLÍTICO
Ambos casos han provocado repercusiones políticas a nivel nacional, debido al perfil de los funcionarios involucrados y a la gravedad de los señalamientos. No obstante, la Presidencia buscó marcar distancia entre una citación para declarar y una imputación formal.
La aclaración de Sheinbaum apunta a contener interpretaciones sobre el alcance jurídico de las investigaciones, mientras la FGR continúa con las diligencias correspondientes.