En la madrugada del sábado, senadores de Estados Unidos abandonaron el pleno sin atender las exigencias del presidente Donald Trump, quien pedía mantener la sesión abierta para aprobar la Ley SAVE America, que busca imponer pruebas de ciudadanía para votar.
NEGOCIACIONES DE ÚLTIMA HORA
Aunque se lograron avances en otras prioridades legislativas, la iniciativa electoral de Trump quedó fuera. En su lugar, senadores republicanos sostuvieron una llamada con el mandatario y acordaron intentar incluir elementos de la propuesta dentro de un paquete presupuestario más amplio en septiembre, destinado a financiar la guerra con Irán y reforzar el Pentágono.
PRESIÓN PRESIDENCIAL
El senador Ron Johnson, acompañado por Mike Lee y Rick Scott, confirmó que la decisión responde directamente a la instrucción de Trump. El episodio refleja la capacidad del presidente para influir en la agenda legislativa y alterar el rumbo del Senado.
RESISTENCIA EN EL SENADO
Durante semanas, Trump presionó al líder de la mayoría, John Thune, para aprobar la ley, incluso sugiriendo eliminar el filibusterismo y reducir el umbral de 60 votos. Sin embargo, la propuesta no cuenta con respaldo suficiente ni entre republicanos ni demócratas. La retirada de los senadores evidencia la tensión entre las exigencias del Ejecutivo y las dinámicas internas del Congreso. El debate sobre la ley electoral se reanudará en septiembre, en medio de un clima político marcado por la confrontación y la influencia directa de Trump en las decisiones legislativas.