La tensión política entre Irán y Estados Unidos se trasladó al ámbito deportivo luego de que la selección iraní respondiera a declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien sugirió que el equipo asiático debería reconsiderar su participación en la Copa Mundial de la FIFA 2026 por motivos de seguridad.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, el combinado iraní aseguró que ningún país tiene autoridad para impedir su presencia en el torneo y defendió su derecho a competir. La selección subrayó que el Mundial es un evento internacional organizado por la FIFA y no depende de la decisión de un solo gobierno.
La selección femenina de fútbol iraní se encuentra alojada en el Hotel Hyatt Regency de Kuala Lumpur, a la espera de un vuelo de conexión que las llevará a Turquía y de regreso a Irán desde Australia.
Varias jugadoras aún quieren desertar, pero reciben amenazas pic.twitter.com/zjqInT63sq— Mavica (@mavica81) March 12, 2026
La respuesta se produjo después de que Trump afirmara en su red Truth Social que Irán es “bienvenido” al torneo, pero que quizá no sería apropiado que participara “por su propia vida y seguridad”, en medio de la creciente tensión en Medio Oriente tras recientes ataques militares en la región.
Ante estas declaraciones, el equipo iraní enfatizó que su clasificación al Mundial fue resultado del esfuerzo deportivo de sus jugadores y de una serie de victorias en las eliminatorias asiáticas. Por ello, insistió en que nadie puede excluirlos del campeonato. Incluso lanzó una crítica indirecta al país anfitrión al señalar que, si algún país debería quedar fuera, sería aquel que no pueda garantizar la seguridad de las selecciones participantes.
La polémica surge a menos de cien días del inicio del torneo que organizarán conjuntamente Estados Unidos, México y Canadá. En el sorteo del Mundial, Irán quedó ubicado en el Grupo G junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda, con todos sus partidos programados en sedes estadounidenses durante la fase de grupos.
La situación mantiene incertidumbre sobre la participación del conjunto asiático en la justa mundialista. Mientras la FIFA insiste en que el fútbol debe ser un puente entre naciones, el conflicto político entre Washington y Teherán amenaza con convertirse en uno de los temas más polémicos rumbo al Mundial de 2026.