La angustia continúa en el municipio de Rosario, Sinaloa, donde cuatro trabajadores permanecen atrapados en el interior de una mina tras un derrumbe registrado esta semana. Aunque hasta ahora las autoridades no han logrado establecer contacto directo con ellos, la detección de ruidos dentro del yacimiento ha encendido una esperanza entre rescatistas y familiares.
De acuerdo con información proporcionada por directivos de la empresa minera, durante las primeras horas posteriores al accidente se percibieron sonidos provenientes del interior de la mina, lo que hace suponer que los trabajadores podrían seguir con vida.
Un derrumbe causado por lodo y residuos mineros
El accidente ocurrió luego de la ruptura de una presa de jales, un depósito de residuos mineros compuesto por agua y sedimentos, que provocó una avalancha de lodo en el interior de la mina.
Según explicaron responsables de la empresa, este material descendió como un río por la rampa principal, que es el acceso habitual utilizado por los trabajadores, bloqueando salidas y complicando de manera severa las labores de rescate.
El flujo de jal generó acumulaciones de entre medio metro y metro y medio en distintas áreas, además de zonas con material más denso que han impedido el avance del personal de auxilio.
LOS MINEROS ESTARÍAN EN DISTINTAS ZONAS DEL YACIMIENTO
Las estimaciones preliminares indican que uno de los trabajadores atrapados podría encontrarse en el área del comedor, mientras que los otros tres estarían en una zona más profunda de la mina.
La empresa señaló que existe la posibilidad de que las áreas donde se encuentran no presenten problemas graves de ventilación, ya que los conductos de aire no habrían sido completamente bloqueados por el lodo.
Ese factor se ha convertido en uno de los elementos clave para mantener la esperanza de encontrarlos con vida, pese al tiempo transcurrido desde el derrumbe.
Rescate contrarreloj en un terreno inestable
Las labores de rescate se han intensificado con la participación de autoridades y equipos especializados, que trabajan para remover el material acumulado y abrir paso hacia las zonas donde se presume están los trabajadores.
El incidente ocurrió el miércoles 25 de marzo. En un primer momento, se reportó que más mineros habían quedado atrapados; sin embargo, siete lograron ser rescatados con vida durante las primeras horas, lo que dio cuenta de la magnitud del accidente.
Aun así, los cuatro restantes continúan bajo tierra, mientras las condiciones del terreno, inestable y saturado de residuos, representan un riesgo permanente para quienes participan en el operativo.
LA ESPERA DE LAS FAMILIAS, MARCADA POR LA ESPERANZA
En las inmediaciones de la mina, familiares de los trabajadores permanecen a la espera de noticias en medio de la angustia y la incertidumbre.
Los sonidos detectados dentro del yacimiento se han convertido en el principal indicio de vida, en un escenario donde cada hora resulta decisiva.
Mientras tanto, autoridades y rescatistas continúan trabajando para establecer contacto y concretar el rescate, en un operativo que mantiene en vilo no solo a las familias, sino a toda la comunidad.