Periodistas abandonan el Pentágono ante creciente censura en Estados Unidos

En un acto sin precedentes, decenas de periodistas acreditados ante el Departamento de Defensa de Estados Unidos renunciaron a sus credenciales y abandonaron el Pentágono, denunciando una política que consideran una forma institucional de censura oficial. La medida, impulsada por el nuevo Secretario de Guerra, Pete Hegseth, ha encendido alarmas sobre el estado de la libertad de prensa en el país.

¿QUÉ DETONÓ LA PROTESTA?

La administración de Donald Trump, a través de Hegseth, impuso nuevas reglas que obligan a los periodistas a firmar un compromiso de confidencialidad, incluso sobre información no clasificada. Esta cláusula exige que todo lo que se publique desde el Pentágono sea previamente aprobado por el Gobierno, bajo amenaza de retiro de credenciales si se considera que el periodista representa un “riesgo para la seguridad nacional”.

La fecha límite para aceptar estas condiciones fue el 14 de octubre. Al día siguiente, más de 30 medios incluidos Reuters, AP, CNN, Fox News y The New York Times entregaron sus credenciales y se retiraron del recinto.

¿QUÉ IMPLICA ESTA POLÍTICA?

  • Restricción de movimiento dentro del Pentágono para periodistas no autorizados.
  • Prohibición de publicar información no aprobada, aunque no sea clasificada.
  • Amenaza de expulsión por criterios subjetivos de “riesgo”.
  • Desactivación del acceso libre a fuentes militares y documentos públicos.

REACCIONES Y CONSECUENCIAS

Organizaciones como el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) y Reporteros Sin Fronteras han calificado la medida como una “mordaza institucional” que erosiona los principios democráticos. Analistas advierten que esta política transforma el Pentágono en un espacio de narrativa controlada, donde el periodismo pierde su función de vigilancia y se convierte en vehículo de propaganda.

MÁS QUE CENSURA: UN RITUAL DE CONTROL

La salida de los periodistas no es solo una protesta. Es un acto ritual que revela el conflicto entre transparencia y poder. El Pentágono, símbolo de fuerza y estrategia, se convierte ahora en escenario de disputa narrativa, donde el acceso a la información se transforma en privilegio condicionado.