Un periodista en Oaxaca denunció públicamente haber sido objeto de vigilancia por parte de sujetos sospechosos que merodeaban en las inmediaciones de su domicilio y espacios de trabajo. La situación generó preocupación en el gremio y en organizaciones defensoras de la libertad de expresión.
RESPUESTA DE LA FISCALÍA
Ante la denuncia, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca informó que activó de inmediato medidas de protección para garantizar la seguridad del comunicador. Estas acciones incluyen vigilancia policial y protocolos de acompañamiento, en coordinación con instancias de derechos humanos.
El caso se suma a una serie de agresiones y amenazas que periodistas han enfrentado en la entidad, lo que ha encendido las alarmas sobre las condiciones de seguridad para quienes ejercen la labor informativa.
COMPROMISO INSTITUCIONAL
La Fiscalía reiteró su compromiso de investigar los hechos y sancionar cualquier intento de intimidación contra periodistas, subrayando que la libertad de prensa es un derecho fundamental que debe ser protegido. Organizaciones de periodistas y colectivos ciudadanos exigieron que se esclarezca la situación y se garantice la integridad del comunicador, recordando que Oaxaca es uno de los estados con mayor índice de agresiones contra la prensa.
