El ex presidente peruano Pedro Castillo y su ex primera ministra Betssy Chávez fueron sentenciados este jueves a 11 años, 5 meses y 15 días de prisión por el delito de conspiración para rebelión, derivado del fallido intento de golpe de Estado del 7 de diciembre de 2022.
La decisión fue emitida por la Sala Penal Especial de la Corte Suprema, que determinó que Castillo no llegó a consumar la rebelión, aunque sí intentó alterar el orden constitucional al anunciar la disolución del Congreso y la intervención del sistema judicial.
EL INTENTO DE GOLPE QUE CAMBIÓ EL RUMBO POLÍTICO
Aquel 7 de diciembre, Castillo dirigió un mensaje televisado ordenando cerrar temporalmente el Parlamento, gobernar por decreto e intervenir instituciones clave. Su anuncio, sin embargo, no tuvo respaldo militar ni operativo.
Minutos después fue detenido cuando salía del Palacio de Gobierno rumbo, aparentemente, a la embajada de México, donde su familia sí logró llegar y obtener asilo. El Congreso lo destituyó horas más tarde.
Otros expresidentes también tras las rejas
La nueva condena profundiza la crisis institucional en un país donde varios exmandatarios cumplen prisión:
- Alejandro Toledo
- Ollanta Humala
- Martín Vizcarra, enviado a prisión apenas un día antes por presuntos sobornos
Castillo, de 56 años, ya llevaba casi tres años bajo prisión preventiva en una cárcel especial para ex jefes de Estado situada en una base policial al este de Lima.
UN JUICIO MARCADO POR DENUNCIAS Y PROTESTAS
Durante el proceso judicial, que inició el 4 de marzo y se desarrolló dentro de la misma prisión donde está recluido, Castillo reiteró que es un “presidente secuestrado” y víctima de un “golpe del Congreso”.
Simpatizantes del ex mandatario se manifestaron afuera del penal exigiendo su liberación. “Acá está preso un inocente”, expresó una de las manifestantes.
La caída de Castillo y la crisis social
El intento de disolver el Congreso ocurrió el mismo día en que se discutiría una nueva moción de vacancia por presunta corrupción. Con el retiro del apoyo militar y político, Castillo fue detenido y su caída permitió el ascenso de su vicepresidenta, Dina Boluarte, cuya llegada generó fuertes protestas y más de 50 civiles muertos por represión estatal.
Desde 2016, Perú ha atravesado una inestabilidad extrema con siete presidentes, varios de ellos destituidos o renunciando en medio de escándalos.
Betssy Chávez recibe la misma pena
La ex jefa de gabinete Betssy Chávez, asilada desde el 3 de noviembre en la embajada de México en Lima, también fue sentenciada como coautora de la conspiración para rebelión.
El tribunal emitió una orden de búsqueda y captura en su contra, aunque la ex funcionaria permanece protegida por la sede diplomática mexicana, ya que el gobierno interino de Perú aún no ha otorgado el salvoconducto para su salida del país.