A días de la toma de posesión del nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, representantes de 10 países de América Latina expresaron su profunda preocupación por la posible deportación masiva de migrantes, una medida que consideran incompatible con los derechos humanos.
En una declaración conjunta emitida tras la Reunión de Movilidad Humana en la Ruta Norte del Continente, funcionarios de Brasil, Belice, Colombia, Cuba, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México y Venezuela manifestaron su alarma por las deportaciones anunciadas por Trump.
Los países firmantes enfatizaron que estas acciones no solo violan los principios fundamentales de los derechos humanos, sino que tampoco abordan las causas estructurales de la migración.
▶️Durante la Reunión sobre Movilidad Humana en la Ruta Norte del Continente, el canciller Juan Ramón de la Fuente destacó la importancia del encuentro, no solo por la relevancia del tema y el contexto actual, sino también por la voluntad de los países participantes de continuar… pic.twitter.com/f3kHotVIsM
— Relaciones Exteriores (@SRE_mx) January 17, 2025
La deportación masiva es incompatible con los derechos humanos, subrayó la declaración, que fue divulgada por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
Además, los países firmantes reafirmaron que todos los migrantes, independientemente de su estatus migratorio, poseen derechos fundamentales e inalienables que deben ser respetados por todos los estados.
EN DEFENSA DE LOS MIGRANTES
En el documento de 14 puntos, los países participantes se comprometieron a defender los derechos humanos de las personas en situación irregular, rechazar su criminalización y protegerlas de los grupos criminales que explotan su vulnerabilidad.
Asimismo, sugirieron reactivar los encuentros sobre migración dentro de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) para abordar este tema de forma integral.
En la frontera entre México y Guatemala, migrantes venezolanos esperan su repatriación, en medio de un creciente flujo de personas en situación irregular. En este contexto, el canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, aseguró que los migrantes no están solos.
Estamos trabajando de manera coordinada para apoyarlos, sin importar su estatus migratorio y conforme al derecho internacional, afirmó.
Durante la cumbre, auspiciada por las presidentas de México y Honduras, Claudia Sheinbaum y Xiomara Castro, respectivamente, De la Fuente subrayó que la migración no debe considerarse un fenómeno negativo.