El domingo 10 de agosto, pacientes con cáncer, familiares y organizaciones civiles marcharon en varias ciudades de México, especialmente en la Ciudad de México, para exigir al gobierno federal una solución urgente al desabasto de medicamentos oncológicos. La movilización partió del Ángel de la Independencia hacia el Zócalo capitalino, con consignas como “No más mentiras, queremos medicinas” y “El cáncer NO espera”.
EXIGEN TRANSPARENCIA Y ACCIÓN
Los manifestantes pidieron a la presidenta Claudia Sheinbaum y al subsecretario Eduardo Clark que presenten comprobantes de entrega de medicamentos en hospitales. Denunciaron que las promesas anteriores no se han cumplido y que la confianza con las autoridades se ha roto. La última promesa de entrega, dijeron, fue del 15 al 20 de agosto, pero sin garantías claras.

CRÍTICAS A LAS AUTORIDADES
Alejandro Barbosa, presidente de Nariz Roja A.C., acusó al gobierno de delegar su responsabilidad en organizaciones civiles. Señaló que mientras asociaciones logran comprar medicamentos con rifas y donaciones, el gobierno no realiza compras extraordinarias pese a tener presupuesto. Cuestionó que se les obligue a “hacer el trabajo” de las autoridades.
UNA MARCHA PACÍFICA Y FAMILIAR
La movilización fue pacífica, con presencia de niños enfermos, peluches y carteles. Los participantes prometieron seguir tomando las calles si no hay respuesta. Barbosa calificó el desabasto como un “genocidio” y recordó que el artículo 4 constitucional garantiza el derecho a la salud, por lo que no atender esta crisis podría constituir un delito.