Pablo Osorio Sánchez, joven ingeniero civil de 26 años originario de Tlaxiaco, Oaxaca, se encuentra entre los 14 trabajadores desaparecidos en el municipio de La Concordia, Sinaloa. El hecho ocurrió el 23 de enero de 2026, cuando se dirigía a la parada de camiones en la carretera Villa Fuente Durango.
CONTEXTO DE LA DESAPARICIÓN
Ese mismo día, otros empleados de las empresas Cicar S.A. de C.V. y la minera canadiense Vizsla Silver Corp también fueron reportados como desaparecidos. Pablo realizaba su residencia profesional en Cicar y había sido enviado a supervisar túneles en la autopista a Durango.
CLAMOR DE LA FAMILIA
Su madre, Socorro Osorio, y su hermano Jorge Jiménez han pedido apoyo urgente de las autoridades y de la ciudadanía. Han expresado temor por la vida del joven debido a la violencia que se vive en la región.
INTERVENCIÓN INTERNACIONAL
El Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (Cedhapi) solicitó al Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU y a la CIDH medidas urgentes y cautelares. Además, denunció negligencia institucional, ya que la Fiscalía de Tlaxiaco se negó a recibir la denuncia en un primer momento, retrasando más de 24 horas el inicio de la búsqueda.
IMPACTO SOCIAL
La desaparición de Pablo y otros trabajadores ha generado alarma nacional y presión sobre las autoridades mexicanas para intensificar los operativos de búsqueda. El caso refleja la vulnerabilidad de los trabajadores en zonas de conflicto y la urgencia de respuestas rápidas y efectivas.