Mientras el Mundial 2026 atrajo a miles de visitantes y generó ambiente festivo en Guadalajara, comerciantes del Centro Histórico denunciaron que sus ventas cayeron hasta un 60% durante las semanas del torneo.
QUEJAS DE LOS LOCATARIOS
Los dueños de negocios señalaron que la concentración de actividades en zonas como la Fan Fest y los alrededores del estadio desvió el flujo de clientes habituales, afectando directamente a quienes dependen del consumo diario en el corazón de la ciudad. Tiendas de ropa, zapaterías, restaurantes y pequeños comercios fueron los más golpeados. Algunos locatarios afirmaron que la disminución de ventas puso en riesgo su capacidad de cubrir gastos básicos como renta y nómina.
Aunque el Mundial fue celebrado como un evento de gran proyección internacional para Guadalajara, los comerciantes aseguran que la derrama económica no se distribuyó equitativamente, dejando a sectores tradicionales en desventaja.
PETICIONES DE APOYO
Los afectados pidieron a las autoridades locales implementar medidas de compensación y estrategias que permitan equilibrar el beneficio turístico con la protección de la economía interna de la ciudad. El caso refleja cómo grandes eventos deportivos pueden generar entusiasmo y visibilidad global, pero también provocar desequilibrios económicos en comunidades que no logran integrarse plenamente a la dinámica del espectáculo.