El expresidente de Francia, Nicolas Sarkozy, ingresó este martes a la prisión de La Santé, en París, para comenzar a cumplir una condena de cinco años de cárcel —dos de ellos firmes— tras ser declarado culpable de conspiración criminal en una trama para financiar su campaña electoral de 2007 con fondos procedentes del régimen libio de Moammar Gadhafi.
El hecho marca un momento histórico: Sarkozy se convierte en el primer exmandatario de la Francia moderna en ser encarcelado.
A sus 70 años, Sarkozy abandonó su domicilio en París tomado de la mano de su esposa, la cantante Carla Bruni-Sarkozy, quien lo despidió con un abrazo antes de que abordara el vehículo policial que lo trasladó a prisión.
Durante el trayecto, el expresidente publicó un comunicado en redes sociales asegurando que se estaba encarcelando a “un hombre inocente”. Pocos minutos después, el coche cruzó las puertas de la prisión de La Santé, donde el exmandatario permanecerá en confinamiento solitario por razones de seguridad.
Confinamiento y lecturas
Según sus abogados, Sarkozy fue autorizado a llevar tres libros, entre ellos El Conde de Montecristo de Alejandro Dumas —una historia sobre prisión y venganza—. También empacó suéteres y tapones para los oídos, debido al frío y al ruido del lugar.
El exmandatario podrá salir una hora al día al patio y recibir tres visitas semanales de familiares. Sus defensores afirmaron que planea escribir un libro sobre su experiencia en prisión.
“El presidente se ha mantenido fuerte. No se queja, no ha pedido ningún trato especial”, declaró su abogado Christophe Ingrain, quien calificó la condena de “grave injusticia”.
Nicolas Sarkozy ingresa a la prisión parisina La Santé para cumplir la pena de 5 años que recibió por obtener fondos ilícitos del régimen de Muamar Gadafi para financiar su campaña en 2007.
Es el primer exjefe de Estado francés en ser encarcelado.
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— Luis Alberto Medina (@elalbertomedina) October 21, 2025
UN PAÍS DIVIDIDO ANTE SU ENCARCELAMIENTO
La entrada de Sarkozy a prisión ha generado un fuerte impacto en la sociedad francesa. Cientos de simpatizantes se congregaron frente a su casa para mostrarle apoyo y corear su nombre, mientras ondeaban banderas con mensajes como “Ánimo Nicolas, vuelve pronto” y “La verdadera Francia con Nicolas”.
Su hermano, Guillaume Sarkozy, declaró estar “orgulloso” y convencido de su inocencia. Otros seguidores calificaron la situación de “escandalosa” y cuestionaron que se encarcele a un expresidente “aún presuntamente inocente”.
Macron: “Actué por humanidad”
El actual presidente francés, Emmanuel Macron, se reunió la semana pasada con Sarkozy en el Palacio del Elíseo. Aclaró que el encuentro no tuvo carácter político, sino humano.
“Era normal recibir a uno de mis predecesores en este contexto”, dijo Macron, subrayando su respeto por la independencia del poder judicial.
Aunque retirado formalmente de la política, Sarkozy sigue siendo una figura de peso dentro del bloque conservador francés.
UNA CONDENA SIN PRECEDENTES
El tribunal de París ordenó que Sarkozy comenzara a cumplir su pena sin esperar la resolución de su apelación, argumentando la “gravedad de la alteración del orden público” que causó el delito.
La sentencia detalla que, entre 2005 y 2007, el entonces ministro del Interior y candidato presidencial utilizó su posición para preparar un esquema de corrupción al más alto nivel, recibiendo dinero del régimen de Gadhafi.
Sarkozy podrá solicitar su liberación provisional al tribunal de apelaciones, pero los jueces dispondrán de hasta dos meses para resolver su caso.
“Lucharé hasta el final”
Antes de ingresar a prisión, Sarkozy aseguró al diario La Tribune Dimanche que no teme a la cárcel.
“Mantendré la cabeza en alto, incluso frente a las puertas de La Santé. Lucharé hasta el final”, afirmó el exmandatario, cuyo paso del Palacio del Elíseo a una celda en París simboliza una de las caídas más dramáticas en la historia política reciente de Francia.