Durante el mes de julio, el Museo Internacional del Barroco se convirtió en un espacio de encuentro entre el patrimonio cultural y la imaginación infantil. Como parte de los Cursos de Verano 2025 organizados por la Dirección de Museos Puebla, más de 40 niñas y niños de entre 6 y 12 años participaron en talleres artísticos, recorridos guiados y actividades lúdicas diseñadas para fomentar el amor por el arte y la historia.
En total, más de 150 menores fueron parte de esta iniciativa en distintos complejos museísticos del estado, consolidando el programa como una apuesta institucional por el desarrollo integral de la infancia.
PINTURA, TEATRO Y RAÍCES: EL TESTIMONIO DE LAS FAMILIAS
Para Mariana Medina Claudio, madre de uno de los participantes, el curso representó una oportunidad valiosa para que su hijo explorara su gusto por la pintura y descubriera nuevas formas de expresión a través del Teatro de Sombras.
“Me gustó mucho, mi hijo aprendió de pintura y arte”, compartió.
Otros padres coincidieron en que el programa no solo entretiene, sino que también educa y sensibiliza, al permitir que los niños se diviertan mientras conocen el legado artístico de su comunidad.

EDUCACIÓN HUMANISTA: ARTE COMO HERRAMIENTA DE TRANSFORMACIÓN
La directora de Museos Puebla, María José Farfán, subrayó que fomentar en la niñez el amor por el arte, la historia y sus raíces es una inversión emocional y social de largo plazo:
“A través de la cultura se pueden formar mejores seres humanos”.

Por su parte, Ana Lucía Guadalupe Arrellanes, responsable del programa, explicó que el diseño de los cursos responde a una visión humanista, enfocada en fortalecer habilidades cognitivas, motoras, lingüísticas, sociales y emocionales mediante actividades centradas en el arte y los contextos culturales del estado.
“Apostamos por el arte y la cultura como herramientas de transformación social y como base para construir una sociedad crítica, empática y comprometida”, puntualizó.
COMPROMISO INSTITUCIONAL CON LA INFANCIA
La Dirección de Museos Puebla reafirmó su compromiso con la formación integral de las infancias, al abrir espacios accesibles para su desarrollo, aprendizaje y vinculación con el patrimonio cultural de la entidad. Los Cursos de Verano 2025 no solo acercaron el arte a los más pequeños, sino que también consolidaron una política pública que entiende la cultura como motor de inclusión y sensibilidad social.
