Monjas envueltas en polémica por venta ilegal de obras de arte

Dos monjas de la Orden de las Hermanas Clarisas fueron acusadas de sustraer y vender piezas de gran valor pertenecientes al convento en el que residían, en Belorado, España. Entre las obras se encontraba una figura de San Antonio de Padua del siglo XVII, recuperada por las autoridades.

INTENTO DE ARRESTO

La Guardia Civil desplegó un operativo para detenerlas, pero este fracasó en el Monasterio de Orduña. También fue capturado un hombre identificado como comprador de antigüedades, presuntamente colaborador en la transacción.

LA DECLARACIÓN DE UNA MONJA

En medio de la controversia, una de las religiosas, Laura García de Viedma (sor Isabel de la Trinidad), expresó en redes sociales: “No sé si somos las peores terroristas que tiene este país, pero dudo mucho que a otras personas se les trate como se nos está tratando a nosotras”. Su mensaje buscó denunciar lo que consideraba un trato desproporcionado por parte de las autoridades.

CONTEXTO RELIGIOSO Y SOCIAL

Meses antes, la abadesa ya había hecho público un manifiesto para renunciar a la Iglesia Católica, lo que añade tensión al caso. El episodio refleja un choque entre tradición religiosa, patrimonio cultural y la justicia civil.

El caso ha generado debate en España sobre el manejo de bienes religiosos, la responsabilidad de las comunidades monásticas y el papel de las autoridades en la protección del patrimonio histórico.