El conflicto en la Franja de Gaza alcanzó un nuevo nivel de tensión tras las declaraciones del ministro israelí de Patrimonio, Amichai Eliyahu, quien en una entrevista afirmó que Israel “está expulsando a una población que ha sido estudiada en Mein Kampf”, en alusión al libro de Adolf Hitler. La referencia desató una ola de indignación internacional y fue ampliamente criticada incluso dentro de Israel.
Las palabras de Eliyahu se dieron en medio de una jornada sangrienta, en la que al menos 89 palestinos fueron asesinados y más de 400 resultaron heridos por fuego de tropas israelíes. El ministro también aseguró que la Franja será “totalmente judía”, y minimizó la hambruna que afecta a millones de personas: “Que el mundo se preocupe por ello”, dijo.
NETANYAHU SE DESLINDA, PERO CRECEN PROTESTAS INTERNAS
Tras la polémica, el primer ministro Benjamin Netanyahu intentó distanciarse de las declaraciones afirmando que Eliyahu «no habla en nombre de mi gobierno» y que no forma parte del gabinete de seguridad. Sin embargo, las críticas internas no tardaron en aparecer. Yair Lapid, líder de la oposición, calificó las palabras como “un desastre propagandístico” que aleja a Israel de cualquier justificación internacional por su ofensiva en Gaza.
Mientras tanto, las protestas continúan en las calles de Tel Aviv, donde ciudadanos exigen el fin de la guerra y el regreso de los rehenes aún en manos de Hamas.
Respuesta palestina
«Palestina no es una cuestión de izquierda o derecha, es una cuestión de lo correcto o lo incorrecto», expresó el embajador palestino en Reino Unido, Husam Zomlot, en redes sociales, haciendo eco del creciente descontento global frente a lo que califican como crímenes de guerra en Gaza.