Miles de migrantes, en su mayoría jóvenes marroquíes, ingresaron en las últimas horas a la ciudad autónoma de Ceuta, España, tras cruzar a nado o atravesar las mallas fronterizas. La Guardia Civil y la Policía Nacional se vieron desbordadas ante la magnitud del flujo.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, solicitó al gobierno central declarar la situación como “emergencia nacional”, argumentando que en una semana entraron más de 1,500 personas, equivalente al 2% de la población local. El Ministerio del Interior rechazó la petición, señalando que los flujos migratorios no están contemplados en la normativa de protección civil.
CENTROS DE ACOGIDA SATURADOS
Los recién llegados fueron trasladados a centros de acogida y dependencias policiales, que ya se encuentran sobrepasados en capacidad. Se realizan filiaciones para registrar a los migrantes y preparar su eventual traslado a la península.

MUERTES EN EL LITORAL
La Guardia Civil reportó el hallazgo de dos cadáveres en el mar, elevando a 29 el número de migrantes fallecidos en lo que va del año en el litoral de Ceuta.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, anunció que viajará a la zona y aseguró que se reforzarán los medios de seguridad para enfrentar la crisis. El gobierno marroquí atribuyó las entradas masivas a la acción de “organizaciones criminales” dedicadas a la trata de personas y tráfico ilícito de migrantes, negando que exista una política oficial para favorecer la migración irregular.