México aceptó entregar agua del Río Bravo a Texas como parte de los compromisos internacionales de distribución de recursos hídricos. Este acuerdo se enmarca en el tratado de 1944 entre ambos países, que regula el uso de aguas compartidas en la frontera.
LA POSTURA DE ESTADOS UNIDOS
Autoridades estadounidenses señalaron que este cumplimiento por parte de México representa un logro atribuido al presidente Donald Trump, destacando que durante su administración se presionó para que México cumpliera con la entrega de agua pendiente.
🤝 The U.S. and Mexico have reached a new commitment to strengthen the 1944 Water Treaty that will provide greater certainty for farmers, ranchers, and producers in South Texas who rely on consistent water deliveries from the Rio Grande. Under the negotiated outcome, Mexico… pic.twitter.com/EIuHWvSbwb
— Dept. of Agriculture (@USDA) February 3, 2026
CONTEXTO DEL TRATADO
El tratado establece que México debe entregar a Estados Unidos un volumen específico de agua cada ciclo de cinco años, proveniente de afluentes del Río Bravo. A cambio, Estados Unidos entrega agua del Río Colorado a México.
En ocasiones anteriores, México ha enfrentado dificultades para cumplir con estas entregas debido a sequías y conflictos internos por el uso del recurso. La entrega actual busca evitar tensiones diplomáticas y garantizar la cooperación binacional en materia hídrica.
The agreement between the United States and Mexico to address Mexico’s shortfalls of water deliveries is another example of President Trump delivering for the American people. This is a win for American farmers and ranchers, and we appreciate President @Claudiashein‘s consistent…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) February 3, 2026
REACCIONES
El anuncio generó debate en México, donde algunos sectores consideran que el país cede recursos vitales en medio de problemas de escasez de agua. En Estados Unidos, en cambio, se presentó como un triunfo político y diplomático. Este episodio refleja la sensibilidad del tema del agua en la frontera y cómo los compromisos internacionales pueden convertirse en argumentos políticos. Mientras México busca cumplir con sus obligaciones, Estados Unidos lo interpreta como un resultado de la presión ejercida en años anteriores.
#Comunicado | En el marco del Tratado de Aguas de 1944, El @GobiernoMX y el Gobierno de Estados Unidos acordaron un plan técnico para la gestión del agua en la cuenca del Río Bravo en un contexto de sequía extrema que afecta a la región.
El plan establece una ruta clara conforme… pic.twitter.com/sMj0nhrtJo
— Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (@Agricultura_mex) February 3, 2026