La madre de Gala, Crista Montes, no asistió al evento. En un video publicado en redes sociales, explicó que no fue invitada y que además se encontraba fuera del país. A pesar de ello, siguió la pelea y expresó su apoyo incondicional a su hija, afirmando:
“Aunque esté enojada con ella, es mi hija y va a seguirlo siendo hasta el día que yo me muera.” Esta declaración revela una relación tensa pero persistente, marcada por afecto y conflicto.
EL EVENTO COMO ESCENARIO DE TENSIÓN PÚBLICA
La pelea entre Gala Montes y Alana Flores, celebrada el 17 de agosto de 2025, fue uno de los momentos más comentados del Supernova Strikes. Aunque Gala era una de las figuras más esperadas, fue Alana quien se llevó la victoria. El evento no solo atrajo atención por el resultado, sino por la carga emocional que lo rodeó, incluyendo los abucheos que recibió Gala desde el ring.
Gala de pequeña le temblaban sus patitas al subir a un escenario y aún así lo hacía, ya quisieran esos que gritaron tener la valentía y determinación que ella tiene, ni volviendo a nacer. No se han dado cuenta, y aún así la siguen subestimando. pic.twitter.com/lzyrFr3Riy
— Diego (@Dieguin23_) August 21, 2025
LA AUSENCIA DE CRISTA MONTES: ENTRE EXCLUSIÓN Y DISTANCIA EMOCIONAL
La madre de Gala, Crista Montes, no asistió al evento. En un video publicado en redes sociales, explicó que no fue invitada y que además se encontraba fuera del país. A pesar de ello, siguió la pelea y expresó su apoyo incondicional a su hija, afirmando:
“Aunque esté enojada con ella, es mi hija y va a seguirlo siendo hasta el día que yo me muera.” Esta declaración revela una relación tensa pero persistente, marcada por afecto y conflicto.
REACCIÓN ANTE LOS ABUCHEOS: DEFENSA MATERNA Y RESILIENCIA
Crista Montes defendió públicamente a Gala tras los abucheos, destacando su valentía y fortaleza emocional. Señaló que Gala no teme enfrentarse al público y que todas las personas tienen “un lado negro y brillante”. Esta postura refuerza la imagen de Gala como una figura que, pese a la controversia, se mantiene firme ante la adversidad.
La pelea se convirtió en un episodio que trasciende lo deportivo. Fue una exposición pública de vínculos familiares fracturados, resiliencia femenina y la complejidad de las relaciones bajo el escrutinio mediático. La figura de Gala Montes se proyecta como símbolo de fortaleza, mientras que Crista Montes encarna la ambivalencia del amor materno en tiempos de conflicto.