Madre acusa a funcionarios de dejar morir a su hija laboratorista

 La madre de una técnica de laboratorio rusa fallecida tras una presunta exposición a la peste neumónica acusó a médicos y funcionarios de no haber hecho lo suficiente para salvarla. La joven, identificada como Darya Shipilova, de 28 años, murió el pasado 2 de octubre después de un incidente ocurrido en el Instituto de Investigación Antipeste de Irkutsk, en Siberia.

INVESTIGAN POSIBLE EXPOSICIÓN EN LABORATORIO DE ALTA SEGURIDAD

De acuerdo con los primeros reportes, la investigadora habría contraído la infección luego de que, presuntamente, se rompiera un tubo de muestra que contenía material biológico durante una prueba rutinaria en el laboratorio especializado en agentes patógenos de alto riesgo. Sin embargo, la madre de la joven, Svetlana Shipilova, rechazó públicamente esta versión y aseguró que existen inconsistencias en la explicación difundida sobre lo ocurrido.

“SIMPLEMENTE DEJARON MORIR A MI HIJA”

En declaraciones a medios independientes, la madre expresó su indignación por la atención médica que recibió su hija durante sus últimos días de vida.

“Salvé a más de un paciente como ella, pero no salvaron a mi hija. Simplemente dejaron morir a mi hija”, afirmó la mujer, quien además denunció que la familia permanece aislada mientras continúan las investigaciones sanitarias.

La madre de la laboratorista aseguró que, varios días después del fallecimiento, las autoridades aún no le habían entregado documentación oficial sobre la causa de la muerte. Ante esta situación, manifestó su frustración y exigió que los resultados sean comunicados de manera formal y transparente, en lugar de enterarse de detalles a través de los medios de comunicación.

DUDAS SOBRE LA VERSIÓN DEL TUBO DE ENSAYO

Svetlana Shipilova también cuestionó la hipótesis de que la exposición se hubiera originado por la ruptura de un tubo de ensayo. Según explicó, este tipo de contenedores cuenta con medidas de protección especiales para evitar fugas o derrames.

Por ello, aseguró que la explicación oficial no resulta convincente y pidió una investigación exhaustiva para esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte de su hija.

El caso llamó la atención de organismos internacionales luego de reportes sobre posibles contagios relacionados con el incidente. La Organización Mundial de la Salud ofreció apoyo a las autoridades rusas para detectar y gestionar un eventual brote. Mientras tanto, alrededor de un centenar de personas que tuvieron contacto con la investigadora han permanecido bajo vigilancia médica como medida preventiva, en espera de que concluyan las investigaciones sanitarias.