La vida de la niña de 14 años encontrada en el Tesla de D4vd

Celeste Rivas Hernández vivía en Lake Elsinore, un tranquilo pueblo del sur de California con más de 70 mil habitantes. Su vida transcurría en un entorno modesto, rodeada de pequeños jardines y calles con cercas metálicas, muy distinto al ambiente de lujo de Hollywood Hills, donde residía el cantante David Burke (D4vd).

SUEÑOS INTERRUMPIDOS 

La adolescente estudiaba en una secundaria cercana a su casa, donde las banderas universitarias colgadas en los pasillos recordaban las aspiraciones de los jóvenes de la comunidad. Sin embargo, Celeste no alcanzó a cumplir 15 años ni a proyectar su futuro académico.

El informe médico reveló que al momento de su muerte aún llevaba aparatos de ortodoncia, un símbolo de su corta edad y de una vida que apenas comenzaba.

EL DESCUBRIMIENTO DEL CUERPO 

Ocho meses después de su desaparición, su cuerpo descompuesto y desmembrado fue hallado en el maletero de un Tesla registrado a nombre del cantante D4vd, quien enfrenta cargos de asesinato en primer grado.

Hasta ahora, se sabe poco sobre cómo la joven entró en la vida del músico o cuál era la naturaleza de su relación. Lo cierto es que sus mundos eran completamente distintos: la cotidianidad sencilla de Celeste frente al entorno exclusivo y privado de Burke.