La Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) convocó este viernes a una movilización masiva en defensa de la autonomía universitaria, con destino final en la Plaza Juárez de Pachuca. Desde tempranas horas, estudiantes, docentes y personal administrativo salieron en contingentes desde distintas escuelas e institutos, encabezados inicialmente desde la Preparatoria No. 1.
El rector Octavio Castillo Acosta recordó que fue un 3 de octubre cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación falló a favor de la UAEH, reconociendo y protegiendo su autonomía. En su discurso, Castillo resaltó la importancia de la fecha para la historia universitaria y llamó a mantener la defensa de esta facultad institucional frente a cualquier intento de vulnerarla.
EL LASTRE DE UN OSCURO LIDERAZGO
Pese al carácter académico y legítimo de la movilización, la presencia de Gerardo Sosa Castelán, autodenominado “líder moral” de la institución, se convirtió en el centro de la polémica. Sosa, quien enfrenta un proceso penal por presunto delito de delincuencia organizada, llegó acompañado de exdirectivos y fue recibido con pintas en su contra en las inmediaciones de la llamada Ciudad del Conocimiento.
Contradicción en el mensaje
Mientras la UAEH busca reafirmar su independencia como institución, la sombra de un personaje con un historial judicial pendiente opaca la legitimidad del movimiento. Estudiantes y trabajadores se manifestaron por la defensa de la universidad, pero la narrativa quedó marcada por la incongruencia de un acto que, paradójicamente, terminó teniendo como protagonista a alguien cuestionado por presuntos actos que atentan contra la transparencia y la legalidad.
UN MENSAJE EMPAÑADO
Al salir de la Plaza Juárez, Sosa Castelán admitió que su proceso judicial continúa y que su próxima audiencia será a finales de octubre. Su sola presencia reavivó la tensión en un evento que buscaba unidad académica, pero que se convirtió en un recordatorio de que la verdadera autonomía universitaria no podrá ejercerse plenamente mientras personajes señalados por la justicia sigan queriendo imponer su figura como emblema institucional