La violencia que golpeó a Tula el pasado fin de semana no quedó impune. Gracias a operativos estratégicos realizados por autoridades estatales, cinco presuntos responsables fueron detenidos en una acción coordinada que envía un mensaje claro: en Hidalgo no hay lugar para la impunidad.
El gobernador Julio Menchaca encabezó la respuesta a los ataques, instruyendo al Gabinete de Seguridad a actuar con decisión. Su estrategia se enfoca en inteligencia, tecnología y tiempos de reacción mínimos.
GOLPE LOGÍSTICO A GRUPO CRIMINAL
Durante los operativos se confiscaron vehículos, drogas, armas y chalecos tácticos. El decomiso de 1,600 dosis de droga y 23 armas de fuego representa un fuerte golpe a la capacidad operativa de la célula criminal.
Seguridad como prioridad
Autoridades aseguraron que seguirán actuando con firmeza para preservar la paz y proteger a las y los hidalguenses. “La seguridad no se negocia”, concluyó el comunicado oficial.