La muerte de José Ramón Leyva: Sus restos aparecieron en Ecatepec, Acolman y Tecámac

La Fiscalía del Estado de México confirmó que los restos humanos desmembrados, hallados el 30 de junio de 2025 en Ecatepec, Acolman y Tecámac, pertenecen a José Ramón Leyva Sánchez, un hombre reportado como desaparecido dos días antes. Se trataba de una persona vinculada con dos víctimas adicionales en un caso de doble homicidio ocurrido en Hueypoxtla.

CONEXIÓN CON EL ASESINATO DE DOS FIGURAS PUBLICAS

El día anterior al hallazgo (29 de junio), José Ramón había estado en un bar en Tizayuca, Hidalgo con Francisco Jesús Laiza González líder local del PT y su pareja Isaí López Rodríguez. Ambos fueron encontrados asesinados con impactos de bala en un vehículo que pertenecía a José Ramón. El grupo había asistido a la marcha del orgullo LGBTTTIQ+ en CDMX ese mismo día y luego se trasladó al bar. José Ramón fue visto por última vez al salir del establecimiento cerca de las 2:00 a.m.

Los restos de José Ramón fueron encontrados repartidos en bolsas de plástico en cuatro puntos distintos de los tres municipios mexiquenses. En tres de esos lugares, se dejaron mensajes intimidatorios atribuidos al presunto grupo criminal Cartel Nuevo Imperio, lo que señala una posible ejecución con tintes de violencia organizada.

DETENCION DE TRES IMPLICADOS, UNO PILICIA ACTIVO

El 2 de julio, la Secretaría de Seguridad estatal detuvo a tres hombres en San Martín de las Pirámides, presuntamente responsables del desmembramiento. Uno de ellos es policía municipal activo de Ecatepec, identificado como Gabriel “N”, los otros dos detenidos fueron identificados como Oscar “N” y Luis “N”.

En el auto de los implicados se encontraron:

  • Armas cortas y largas
  • Cargadores con munición
  • Bolsas con cocaína y marihuana
  • Teléfonos celulares y prendas de vestir

IMPLICACIONES DEL CASO

Este crimen revela una red de violencia compleja que involucra, elementos de seguridad pública, posible participación de grupos criminales, figuras políticas locales y un patrón de represalias, dado que una de las víctimas había denunciado amenazas de muerte en 2020.