La misteriosa desaparición de Polly Melton en los Apalaches

Thelma Pauline Melton, conocida por familiares y amigos como “Polly”, nació el 26 de febrero de 1923. A sus 58 años, llevaba seis años casada con Bob Melton, de 78, en lo que era su tercer matrimonio. La pareja vivía en una casa rodante Airstream y dividía su tiempo entre Jacksonville, Florida, y el Deep Creek Campground, junto al Parque Nacional Great Smoky Mountains, en Carolina del Norte, donde pasaban tres meses cada otoño.

Amante del senderismo, Polly recorría a diario los caminos del parque en compañía de amigas. Nunca caminaba sola y prefería rutas sencillas, especialmente el popular “Deep Creek Trail”.

EL ÚLTIMO PASEO

La tarde del 25 de septiembre de 1981, Polly salió a caminar con dos amigas, Red y Trula. Partieron alrededor de las 3:00 pm. Desde el inicio, Polly avanzaba más despacio que sus acompañantes, quienes la bromearon por su ritmo.

Cerca de las 4:00 pm emprendieron el regreso. Al aproximarse a la zona donde se encontraba la casa rodante de Polly y Bob —cerca también de un estacionamiento— ocurrió algo inusual: Polly aceleró el paso de manera repentina. Lo que parecía una reacción juguetona a las bromas se convirtió en una marcha cada vez más rápida. Superó a sus amigas, coronó una colina y desapareció de su vista.

Red y Trula llegaron al campamento alrededor de las 4:30 pm. Bob seguía allí, solo. No había visto a Polly desde que salió.

BÚSQUEDA SIN RASTRO

Las amigas, junto con otros conocidos, recorrieron nuevamente el sendero y preguntaron a excursionistas si la habían visto. Nadie pudo aportar información. Tras dos horas de búsqueda, notificaron a los guardabosques, quienes alertaron a la policía.

Los agentes lograron seguir sus huellas durante un tramo gracias a una característica distintiva en uno de sus zapatos: una grieta en la suela, a la altura de la bola del pie. Sin embargo, el rastro se perdió entre otras pisadas. Todo indicaba que Polly no se había desviado del sendero.

El parque cerró el acceso al público. Más de 150 personas y nueve perros de búsqueda participaron en el operativo. Los canes detectaron su olor únicamente en un árbol caído dentro del bosque, sin que las autoridades consideraran el hallazgo como significativo. No hubo más pistas.

El sendero reabrió cuatro días después y la búsqueda oficial concluyó el 2 de octubre.

Polly padecía hipertensión y episodios frecuentes de náuseas, por lo que tomaba medicación. Debido a sus problemas de salud, no se le permitía conducir sola.

Era descrita como una mujer reservada. Durante cuatro años fue voluntaria en el Centro Nutricional Presbiteriano mientras residía en el campamento. Sin embargo, el día de su desaparición —un viernes— decidió no acudir, pese a que siempre trabajaba ese día. Además, el 24 de septiembre no se anotó en la lista para asistir al día siguiente, algo fuera de su rutina.

Su supervisora reveló otro dato extraño: en cuatro años nunca había usado el teléfono del centro, hasta el día previo a su desaparición, cuando realizó varias llamadas que no pudieron rastrearse.

El pastor de Polly afirmó que ella le había insinuado que mantenía una relación extramarital y que se sentía culpable. También señaló que comenzaba a salir de una profunda depresión tras la muerte de su madre en 1978. Nadie más conocía al supuesto amante.

LAS TEORÍAS

Fuga voluntaria. Algunos creen que Polly planeó huir con ese hombre misterioso. El cambio de ritmo en la caminata, la cercanía del estacionamiento, las llamadas telefónicas y su ausencia inusual en el voluntariado alimentan esta hipótesis. Sin embargo, dejó atrás sus medicamentos, su identificación y su cuenta bancaria nunca volvió a registrar movimientos.

Secuestro. Otra posibilidad es que fuera raptada en el sendero. No obstante, sus amigas no escucharon nada y no hubo señales de lucha.

Suicidio. La depresión tras la muerte de su madre y la desaparición, el mismo día, del frasco de Valium recetado a Bob dieron pie a esta teoría. Sin embargo, no se sabe cuántas pastillas quedaban y resulta difícil lograr una sobredosis fatal únicamente con ese medicamento.

EL CHEQUE EN ALABAMA 

Seis meses después, un hecho reavivó el misterio: un cheque a nombre de Polly fue cobrado en Birmingham, Alabama, a unos 480 kilómetros del lugar de su desaparición. Correspondía a intereses de un certificado bancario y la firma parecía auténtica. El cajero no recordó a la persona que lo cobró.

Aunque su única cuenta activa estaba en Jacksonville y no había sido utilizada, Polly había nacido en Alabama y aún tenía familiares allí.

Más de cuatro décadas después, la desaparición de Thelma Pauline “Polly” Melton sigue sin resolverse, alimentando especulaciones sobre si fue víctima de un crimen, tomó la decisión de desaparecer o encontró un destino trágico en los bosques de las Smoky Mountains.