Karen Miller, joven originaria de Baja California Sur, decidió adquirir una casa prefabricada a través de AliExpress, una de las plataformas de comercio electrónico más populares del mundo. El modelo elegido costó 133,615 pesos mexicanos, sin incluir envío ni trámites de importación. La decisión fue motivada por razones económicas: las casas prefabricadas representan una alternativa más accesible frente a la construcción tradicional.
EL PROCESO DE IMPORTACIÓN: ENTRE TRÁMITES Y LOGÍSTICA PESADA
La compra no terminó en el clic. Para recibir la vivienda en México, Karen tuvo que contratar a un agente aduanal que gestionara los trámites de importación, pago de impuestos y traslado del contenedor hasta su estado. Aunque no reveló cifras exactas, se estima que los gastos de importación pueden oscilar entre 300 mil y 500 mil pesos, dependiendo del modelo y destino.
La casa prefabricada mide 12 metros de largo y pesa 7.5 toneladas. Su instalación requirió dos grúas y especial cuidado en el montaje del techo, que tomó alrededor de cuatro horas.
VIRALIZACIÓN Y REPUTACIÓN DOMÉSTICA
Karen compartió todo el proceso en TikTok, desde la compra hasta la instalación, generando miles de reacciones. Su experiencia se volvió viral, activando una conversación sobre vivienda accesible, consumo digital y autonomía residencial. El costo total de la casa, sin contar el terreno que ya poseía, ascendió a aproximadamente 700 mil pesos.
@karlamiller7Paso a paso comprando una casa prefabricada. ¡Acompáñame! ✨
Este caso puede leerse como parte de una serie editorial sobre nuevas formas de habitar. La casa prefabricada no solo representa una solución económica, sino también una narrativa simbólica: una mujer joven que decide construir su espacio desde la autonomía digital, enfrentando trámites, logística y reputación pública.