Sofía Devries, joven de 23 años, fue encontrada sin vida por Prefectura Naval a 20 metros de profundidad en el Golfo Nuevo, Puerto Madryn. La turista había ingresado al mar para una práctica de buceo y no volvió a la superficie.
El Ministerio Público Fiscal de Chubut abrió una causa para determinar las circunstancias de la tragedia. Se investiga si existió negligencia de terceros, lo que configuraría un delito culposo, es decir, sin intención de provocar la muerte.
HIPÓTESIS PRINCIPAL
Los testimonios recabados por la fiscal Angélica Carcano apuntan a que Sofía podría haberse descompensado en medio de un ataque de pánico. Su novio, testigo del hecho, declaró que la joven “entró en crisis, quizá por miedo” y se habría quitado la boquera para respirar bajo el agua, lo que habría provocado la fatal inhalación de agua en los pulmones.

POSIBLE NEGLIGENCIA DEL INSTRUCTOR
La investigación busca establecer si el instructor de la escuela de buceo estaba presente en el momento crítico. De comprobarse que no asistió a la joven, podría ser imputado por presunta conducta negligente. Hasta ahora, el instructor no ha declarado en la causa.
CONDICIONES DEL MAR
Según Prefectura, las condiciones de la inmersión eran aceptables en el horario de la práctica, con visibilidad de unos tres metros. Sin embargo, las corrientes en la zona pueden desplazar rápidamente a un cuerpo desvanecido, dificultando el rescate inmediato.
La hipótesis más fuerte apunta a un ataque de pánico bajo el agua, agravado por la posible falta de asistencia del instructor. La causa continúa bajo investigación para determinar responsabilidades y esclarecer las circunstancias de la muerte de Sofía Devries.