Sean “Diddy” Combs, de 55 años, enfrenta un nuevo y estremecedor episodio en su vida: un intento de asesinato dentro del Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, donde cumple una condena federal. De acuerdo con Charlucci Finney, amigo cercano del rapero, Diddy despertó una noche con un cuchillo presionado contra su garganta. “Si el tipo hubiera querido lastimarlo, lo habría hecho. Bastaba un solo movimiento”, relató Finney en entrevista con Daily Mail.
El agresor habría irrumpido en la celda mientras el artista dormía, usando una cuchilla de fabricación casera. Según el testimonio, todo ocurrió en cuestión de segundos, y el incidente dejó a Diddy en shock y con heridas menores.
EL AGRESOR FUE AISLADO
Aunque las autoridades del MDC no han confirmado oficialmente el ataque, fuentes citadas por TMZ aseguran que un guardia intervino justo a tiempo para evitar una tragedia.
El agresor, otro interno cuya identidad no ha sido revelada, fue trasladado de inmediato a confinamiento solitario. Diddy recibió atención médica dentro del penal, sin requerir hospitalización externa.
Preocupación por su seguridad
Tras el ataque, la defensa del rapero solicitó revisar las medidas de seguridad, argumentando que su vida “corre un riesgo real”. Actualmente, Diddy permanece en una unidad de vigilancia especial, donde sus movimientos son monitoreados las 24 horas.
Finney consideró que el incidente pudo tratarse más de una advertencia o acto de intimidación que de un intento directo de asesinato. Sin embargo, el hecho ha encendido las alarmas sobre la vulnerabilidad de los presos de alto perfil en cárceles federales.
UN CASO QUE SIGUE GENERANDO POLÉMICA
Sean Combs fue condenado en julio a 50 meses de prisión federal tras declararse culpable de violar la Ley Mann, que prohíbe el transporte de personas con fines de prostitución. Aunque fue absuelto de cargos más graves, como tráfico sexual y crimen organizado, el tribunal lo responsabilizó de liderar una red de explotación vinculada a sus empresas de entretenimiento y moda.
Durante el juicio, el Departamento de Justicia presentó pruebas que incluyeron transferencias bancarias, grabaciones y testimonios de víctimas, entre ellas la cantante Cassie Ventura, quien lo acusó de abuso físico y psicológico. Diddy pidió perdón públicamente antes de escuchar su sentencia, asegurando estar “profundamente arrepentido” y en busca de “tratamiento y redención”.
La caída de un ícono
El intento de asesinato agrava el ya turbulento presente del rapero, que alguna vez fue símbolo de éxito e influencia en la cultura hip-hop. Su equipo legal, encabezado por la abogada Alexandra A.E. Shapiro, presentó una apelación el 20 de octubre para reducir su condena o lograr libertad condicional.
Mientras tanto, la imagen de Diddy continúa en el centro del debate mediático, marcada por la violencia, el arrepentimiento y la incertidumbre sobre su futuro tras las rejas.